A veces, tenemos la impresión de percibir que la mayoría de las personas son multifacéticas y en sus diferentes actividades, sin desprenderse de sus relaciones diarias o rutinarias, van entrando a otros círculos humanos, configurando mundos que a veces nunca se topan porque no llegan a conocer a los otros grupos en que nuestro protagonista participa. Sí, no hablo de mundos geográficos.
En más de una ocasión, hemos asistido al sepelio de alguna persona conocida o amiga y nos damos cuenta que hemos sido partícipes sólo de uno o dos de los mundos en que actuó esa persona y allí, conocemos muchas otras virtudes y hasta defectos que ella o él tenía, según las expresiones de los oradores o también, los comentarios oídos en el caminar hasta su morada final, surgidos de los recuerdos que vinieron a la mente de gente que le conoció. (Leer más)
Estuve revisando artículos pasados y me encontré con los del término del mes de Agosto de 2009, grato fue para mí releerlos, todos o casi todos muy optimistas, otros no tanto por el temor que se tiene (para mí infundado) de que es un mes fatal, si llegamos a enfermarnos. Bueno, yo me enfermé, me dio una gripe de esas que ni cuento, hacían años que no me enfermaba de una gripe tan pesada, al comienzo un simple resfrío y cuando ya me encontraba bien, me miré al espejo (santa vanidad) mi pelo ya tenía las raíces blancas, un poco. Pero fue suficiente para decirme con terror “Me tiño el pelo y si vuelvo a caer enferma, no importa, y si me muero lo haré con dignidad, pero con mi pelo teñido” Error, más que error. Amigas mías, no lo hagan, si se sienten bajoneadas por los canas y no se han podido echar su manito de gato, no importa, preferible ponerse un gorrito, o un pañuelo coquetón, pero no hagan la estupidez que yo cometí. (Leer más)
Mi amiga había estado de cumpleaños hace unos días atrás, pero se resfrío y no pudimos ir a saludarla con nuestro grupo de amigas. A María que había sido la cumpleañera, le preguntamos, que si se había vacunado, nos contestó afirmativamente, pero fue su gordo el que se enfermó primero y como es hombre no se quiso vacunar, ya que para él, solo se vacunaban los de avanzada edad y él no se considera de esa categoría (tiene m/m siete décadas). Para que decir el resfrío que se mandó, la tos y los estornudos a la orden del día, y la noche igual, para peor según María no le gusta taparse la boca para toser o estornudar, porque según él los microbios tiene que salir libremente, por conclusión, ella también se contagió. Afortunadamente ya todo había pasado y estábamos tomando un rico y agradable tecito y empezamos a recordar rarezas de nuestros queridos gordos, que por supuesto son de la tercera edad como nosotras. (Leer más)

Cuando se es joven (para mi, tiempo pasado), se sorprende y llena de expectativas frente a la posibilidad de alcanzar alguna pequeña meta que tomamos como un desafío personal. Imaginemos o recordemos cuando por primera vez postulábamos a un trabajo y se nos fijaba la fecha y hora de la entrevista y competencia entre 30 ó 100 otros jóvenes que perseguían el mismo objetivo. Nos preparábamos estudiando el tema, preocupándonos además, que nuestra presencia fuese impecable. Proyectábamos las circunstancias que nos rodearían en el concurso, tratando de no descartar ninguna posibilidad de error. En nuestra pantalla mental, hacíamos desfilar a nuestros contrincantes, reconociendo en algunos -pese a nuestro Ego- cualidades con las que nos podrían aventajar: “Esa niña tan buena moza con mirada severa e inteligente, me pone nervioso... Ese fulano tan joven como yo con quien la niña sonreía, mirando su pelo rubio, grandes ojos y alto de estatura, tan suelto de cuerpo que nos hace sentir un poco inseguros frente a la competencia. Las y los otros superables, sobre todo esa muchachita con lentes y aspecto raquítico pero, también con una tremenda memoria al contestar en forma tan completa las preguntas, también es de temer... El otro muchacho desgreñado con los zapatos sucios y aspecto descuidado pero demasiado despierto, alerta y preciso también al responder con una sonrisa...” (Leer más)
A mucha gente le ha pasado y le seguirá pasando. Llega a comprar al supermercado, según sea la necesidad, cada semana, la fila para cancelar está bien larga, pero que se le va hacer, hay que tener paciencia y esperar su turno, pero no falta la señora que cuando uno está llegando a la caja, después de estar esperando a veces hasta media hora, llega con una sonrisa de oreja a oreja y muy suelta de cuerpo le dice: me deja pasar son solamente unas cositas que compré y estoy apurada. Precisamente eso fue lo que me ocurrió a mí justo el día que jugaba la selección, tenía que ir al súper y fui, no era capricho pero no me quedaban menestras en casa, además era lunes y hacen el 6% de descuento y hay que cuidar la platita, por lo que mi marido me dijo “vamos no más, anda tú y cuando estés lista me llamas para ir a buscarte” (Leer más)
El tío Valentín dice desconocer si mañana despertará o seguirá durmiendo. Por eso, aprovecha su vida al máximo, tal como lo ha venido haciendo por 77 años, junto a su música en conciertos y rodeado de sus seres más queridos. Pero advierte que la única manera de ver a los hijos y nietos crecer, es pagando una factura importante, y no es otra que ponerse más y más viejo.
Fuente: Puntomujer de El Mercurio Por: Ángela Tapia Fariña
“Estoy acuñando una frase que le puede servir a los viejos: ¡sáquenle astillas a la vida! Hasta donde puedan, hasta el último”, aconseja Valentín Trujillo, el tío más querido por Chile. (Leer más)

Extraños son los motivos que me impulsan a escribir, me siento tan desesperanzada, tan ahogada, en una o dos semanas mas comienzo mis estudios de psicología en la universidad academia de humanismo cristiano y básicamente esa es la única razón que me mantiene en pie, estudiar, ser alguien, aportar a mi país, saber, conocer, aprender etc. Pero por estos días me embarga un sentimiento bastante extraño, desde un año casi exacto me fui de la casa de mis padres y desde ahí comencé a vivir sola, a mantenerme a sobrevivir en el gran santiago y bueno todo fue relativamente bueno, trabaje en primera instancia en una oficina de contabilidad, luego deje ese trabajo para dedicarme en un cien por ciento a mi segundo trabajo de garzona, en una discoteca …"la otra puerta", me arrendé una pieza en recoleta cerca del barrio Bellavista, luego me sentí capaz de pagar un departamento en el centro, talvez conjunta a otra persona y lo arrendé, de hecho estoy escribiendo desde aquí, desde el departamento… (Leer más)
|
HERRAMIENTAS COLABORATIVAS
|
COMENTARIOS
hace 1 día
hace 2 días
hace 2 días