
Un minuto apenas te basta para escuchar el canto de los pájaros, un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción, es en un minuto en que uno dice el "sí" o el "no" que cambiará toda su vida, un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo, un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria, en un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, creer, vencer y ser.
En un simple minuto se puede salvar una vida, tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo, un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida, basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo... un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante... Sólo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos. De todos los minutos bien vividos... un minuto... Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta... pero también cuántas veces traemos a nuestras vidas los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y también de tristezas, decimos "un minuto" y nos parece nada... (Leer más)
Mi amiga Toya, fue una de mis tantas amigas de toda la vida, se fue hace pocos días, se marchó silenciosamente, su vida se iba apagando, se iba consumiendo, de aquella mujer parlanchina, vivaz, buena para la talla, suspicaz y a veces mordaz, solo quedó una viejecita que con los años transcurridos había sido madre, abuela y bisabuela, dejó muchos descendientes, que hoy la lloran y la recuerdan, dejó muchos recuerdos, anécdotas, vivencias. (Leer más)
Siempre quise ser un cantante profesional, varonil y con un encanto que magnetizara a las multitudes para que no se cansaran de aclamarme pero, a pesar de muchos interrumpidos estudios, sé que me falta mucho para lograrlo, a pesar de la opinión de quienes me han escuchado como aficionado que aseguran tengo calidad y condiciones. Por eso, a veces he hecho comentarios elogiosos expresando lo que me hubiese agradado dijese de mi la crítica, y para ello, he abusado de la figura de artistas que tienen muy buena calidad, a quienes les pido disculpas por tomarlos como modelo de mis (Leer más)
Estaba en la consulta del odontólogo y se sentó al lado mío una señora de más o menos mi edad (ticinco para arriba), como es normal en estas esperas, la señora me conversó del tiempo, que seguía con mucho calor, ¿qué me iba hacer en la dentadura?, cosas sin importancia, se veía, nerviosa. Le pregunté si le tenía miedo a la visita al dentista, me miró y me dijo: “No, no le tengo miedo al doctor, es que tengo un problema muy serio en mi casa”. No quise ser curiosa, solo la miré, pero no pude aguantar las ganas y con cara de inocente, le dije que si quería me conversara, ya que el dentista, según la recepcionista había avisado que estaba atrasado. Lanzó un suspiro y me dijo:
“Hace pocos días me separé” (Leer más)
Con
tus pinceles de fuego, con el dolor de Guernica, con los resabios del
exilio, con los dolores de España en el corazón, estuviste de cumpleaños
90 y París te homenajeaba. Habías testimoniado al mundo los valores de
la República española asediada, el horror de la guerra civil. Además de
romper las escuelas pictóricas con gran osadía, habías mantenido tu
militancia comunista desde fines de la segunda guerra mundial.
Era
octubre de 1971, el Louvre rendía homenaje en vida a Pablo Picasso y en
ese teatro impresionante, Palais des Sports de París, estuvimos
conmovidos. Cantaba Paco Ibáñez, el gran trovador español. Pablo Neruda
andaba por Estocolmo recibiendo su premio Nobel.
Éramos tres
embajadores juveniles del gobierno popular chileno que concurríamos a
un Congreso donde nuestros anfitriones eran protagonistas recientes del
París de Mayo de 1968. Habíamos sido recibidos como voceros apasionados
de una experiencia libertaria en el sur del mundo, nuestras voces eran
de paz, pregoneros de la vía democrática al socialismo que se abría en
Chile. (Leer más)
Como me quedó la casa grande cuando se fueron mis hijos, cada uno formó la propia, entonces con gran entusiasmo se me ocurrió una gran idea. ¡Voy a arrendar un depto! en mi casa, me dije: estoy más acompañada y recibo platita. No pensé lo que se me venía encima. Acepté a una pareja y como en estos tiempos es mal visto, no pregunté si era pareja estable o de poco tiempo, en fin, todo fue bien en un comienzo, el marido empezó a llegar con copitas, la señora lo retaba, discutían, se abuenaban, y la semana siguiente se repetía la misma historia. Para ser breve, no aguanté más y les pedí el depto., me costó que se fueran, pero por fin estaba SOLA otra vez en mi casita y me juré no volver a repetir la experiencia. (Leer más)
Esta historia, salió publicada el sábado 15 de enero en la Revista GENTE (Editorial Televisa). Es una crónica sobre un héroe de carne y hueso, un Capitán que pese a la adversidad enfrenta la vida con alegría y optimismo, un ejemplo para todos nosotros. Es la primera vez, en la historia de esa revista, que la portada no la ocupa un famoso político o artista, esta vez la portada es un héroe.
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