
Medallas conseguidas con su propia muerte.
La labor que están llevando a cabo estos 'Kamikazese siglo XXI'Fukushima no figura en ningún manual de instrucciones de energía nuclear: con bombas de bomberos tratar de introducir agua a los reactores de la susodicha central nuclear, pero cuando aparece el fuego, se ven obligados a retirarse para más tarde volver. Volver a encontrarse con su segura y propia muerte, tratando de salvar la vida a los treinta cinco millones de habitantes que se asientan sobre la ciudad de Tokio.
Las medallas de la muerte han de conseguirlas, sin duda, esos cincuenta héroes en la sombra, que están arriesgando sus vidas para salvar a los demás: se les conoce con el sobrenombre de 'Fukushima 50'. Ellos comprenden muy bien que terminarán sucumbiendo bajo la influencia de los tóxicos radiactivos, que emanan de la central nuclear de Fukushima.
(Leer más)
COMENTARIOS
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día