Llegaste tarde a mi vida
porque lo dispuso el sino.
Yo me até de otras cadenas
y tú encontraste marido.
Las cosas son como son,
como la vida las quiso
y es que el Destino del hombre
de antemano se halla escrito.
Nos dicen que somos libres,
que gozamos de albedrío,
mas nuestros pasos nos llevan
por ya marcados caminos.
Hoy en día vives sola,
mientras yo solo no vivo.
Todo sucede por algo,
aunque el porqué no me explico.
¿Me pueden dar la razón?
¿Por qué el Hado no es benigno?
¡Caprichos de la Fortuna,
desconocidos designios!















COMENTARIOS
hace una semana
hace una semana
hace 2 semanas