En ocasiones uno recibe un artículo de un valor incalculable. Eso fue lo que pensé cuando leí el profundo artículo del periodista israelí Ben Dror Yemini (Jefe de Opinión del periódico israelí Ma’ariv) sobre el Apartheid en los países árabes. Se trata de un texto largo, lleno de gran cantidad de datos, citas y ejemplos debido al gran trabajo de investigación que encierra. Con permiso del autor lo hemos traducido y os lo hacemos llegar junto a la recomendación de su lectura y el deseo de difusión.
Lior HaiatPortavoz de la Embajada de Israel
El Apartheid Árabe
Por Ben Dror YeminiEnlace (Hebreo האפרטהייד הערבי):http://www.nrg.co.il/app/index.php?do=blog&encr_id=f2b4c1b55be76d1e6d7b777256ea0370&id=2428
14 de mayo 2011La
verdadera "nakba" es la historia del apartheid árabe. Decenas de
millones de personas, entre ellos judíos, han sufrido por la "nakba",
que consistió en la desposesión, la expulsión y el desplazamiento. Sólo
los palestinos siguen siendo refugiados, ya que han sido tratados con
abuso y opresión por parte de los países árabes. A continuación se
muestra la historia de la verdadera "nakba".
En 1959 la Liga Árabe aprobó la Resolución 1457 que
dice lo siguiente: “Los países árabes no concederán la ciudadanía a los
solicitantes de origen palestino para evitar su asimilación en los
países de acogida". Ésta es una resolución increíble, que se opone
diametralmente a las normas internacionales sobre el tratamiento de los
refugiados en esos años, particularmente en esa década. La historia
comenzó, por supuesto, en 1948 cuando sucedió la "nakba" palestina. Es
también el comienzo de los debates sobre el conflicto árabe-israelí, con
la culpabilización de Israel por haber expulsado a los refugiados,
convirtiéndolos en miserables. Esta mentira fue aceptada por muchos
académicos y medios de comunicación que tratan la cuestión.
En artículos anteriores sobre el tema de los refugiados explicamos que
el conflicto árabe-israelí no tiene nada de especial. En primer lugar,
los países árabes se negaron a aceptar la propuesta de partición y
lanzaron una guerra de aniquilación contra el Estado de Israel, que
apenas había sido establecido. Todos los precedentes en este asunto
mostraban que la parte que inicia la guerra - con una declaración de la
aniquilación ya - paga un precio por ello. En segundo lugar, se trata de
un intercambio de población: de hecho, de entre 550.000 y 710.000
árabes (el cálculo más preciso es el del Prof. Efraín Karash, que
calculó y encontró que su número oscila entre 583.000 y 609.000). La
mayoría de ellos huyeron, una minoría fue expulsada a causa de la guerra
y un número mayor, alrededor de 850 000 judíos, fue expulsado o huyó de los países árabes (
la "nakba judía"). En
tercer lugar, los palestinos no son los únicos en esta historia.
Intercambios de población y expulsiones fueron la norma en esta época.
Ha sucedido en decenas de otros puntos de conflicto, y cerca de 52
millones de personas han sido desposeídas, expulsadas y desarraigadas ("Y el mundo miente").
Y en cuarto lugar, en todos los precedentes de movimientos de
población, que ocurrieron durante o al final de un conflicto armado, o
en el contexto de la creación de una entidad nacional, o de la
desintegración de un estado multinacional y el establecimiento de una
entidad nacional - no hubo retorno de refugiados a la región previa, que
se convirtió en un nuevo estado-nación. Las personas desplazadas y los
refugiados, casi sin excepciones, encontraron refugio en el lugar en el
que se unieron a una población de unas características similares: los
alemanes étnicos, que fueron expulsados de
Europa Central y Oriental, se asimilaron en Alemania; los refugiados
húngaros de Checoslovaquia y de otros lugares encontraron refugio en
Hungría; los ucranianos, que fueron expulsados de
Polonia, encontraron refugio en Ucrania; y así sucesivamente. En este
sentido, la afinidad entre los árabes con origen en la Palestina del
Mandato Británico y sus vecinos en Jordania, Siria y el Líbano era similar
o incluso mayor que la afinidad entre muchos de los étnicamente
alemanes y su país de origen, Alemania, a veces tras una desconexión de
muchas generaciones.
Los estados árabes, sólo ellos, han actuado de un modo completamente
diferente al del resto del mundo. Aplastaron a los refugiados a pesar
del hecho de que eran sus correligionarios y miembros de la nación
árabe. Instituyeron un régimen de apartheid a todos los efectos. Así
pues, debemos recordar que la "nakba" no fue causada por la actual
desposesión, que también ha sido experimentada por otros decenas de
millones. La "nakba" es la historia del apartheid y el abuso llevado a
cabo en los países árabes y sufrido por refugiados árabes (que sólo más
tarde se convirtieron en "los palestinos").
Egipto:
A lo largo de las épocas no ha habido una distinción real entre los
habitantes de Egipto y los habitantes de la planicie costera. Ambos eran
musulmanes, árabes, que vivían bajo el Imperio Otomano. Según la
investigadora Oroub El-Abed, los vínculos comerciales entre los dos
grupos, la migración mutua y los matrimonios mixtos eran habituales.
Muchos de los residentes de Jaffa fueron denominados egipcios, ya que
llegaron en muchas oleadas, como la de la inmigración a Jaffa durante la
ocupación de Muhammad Ali y su hijo a muchas partes de la planicie
costera. Los habitantes del Imperio Otomano, de lo que se convirtió en
la Palestina del Mandato Británico, no tenían una identidad étnica o
religiosa diferente a la de los árabes de Egipto.
Varios registros de finales de 1949 muestran que 202.000 refugiados
llegaron a la Franja de Gaza, principalmente desde Jaffa, Beer Sheva y
Majdal (Ashkelon). Esta cifra puede ser exagerada porque los pobres
locales también se unieron a la lista de beneficiarios de la ayuda. Los
refugiados fueron al lugar donde eran parte del grupo mayoritario desde
todos los puntos de vista: étnico, nacional y religioso. Egipto, sin
embargo, no estaba de acuerdo. Al principio, ya a finales de septiembre
de 1948 fue establecido un
"gobierno de toda Palestina", lo encabezaba Ahmad al-Baki. Sin embargo,
era una organización bajo los auspicios de Egipto debido a su rivalidad
con Jordania. El aparente gobierno palestino expiró después de una
década.
¿Qué pasó con la gente de la Franja de Gaza? ¿Cómo fueron tratados por
los egipcios? Extrañamente casi no hay investigaciones sobre esos días.
Pero es un poco difícil ocultar ese pasado no tan lejano. La Franja de
Gaza se convirtió en un campo cerrado. Llegó a ser casi imposible salir
de Gaza. Duras restricciones fueron impuestas a los habitantes de Gaza
(nativos y refugiados) en todo lo relacionado con el empleo, la
educación y otros asuntos. Cada noche había toque de queda hasta el
amanecer del día siguiente. Sólo había un asunto en el que los egipcios
les asistían lo mejor que podían: los libros de texto contenían graves
incitaciones contra los judíos. Ya en 1950
Egipto notificó a la ONU que
"debido al hacinamiento de la población", no sería posible ayudar a los
palestinos en su reasentamiento. Eso fue una excusa dudosa. Egipto frustró la propuesta de la ONU de
reasentar 150.000 refugiados en Libia. Muchos de los refugiados, que
habían huido en etapas anteriores y estaban dentro de Egipto, también se
vieron obligados a desplazarse al enorme campo de concentración que se
estaba formando en la Franja de Gaza. En efecto, todos los mecanismos de
solución propuestos para el reasentamiento de los refugiados fueron
bloqueados por los países árabes.
A pesar del bloqueo absoluto, hay testimonios sobre lo ocurrido en la
Franja de Gaza durante esos años. La importante periodista
estadounidense
Martha Gellhorn realizó
una visita a los campos de refugiados en 1961. También fue a la Franja
de Gaza. No fue sencillo. Gellhorn describió el calvario burocrático que
rodeaba la obtención de un permiso de entrada a la Franja de Gaza y los
días de espera en El Cairo. También describió el "gran contraste entre
la amabilidad de los funcionarios y la propaganda anti-semita que
floreció en El Cairo. "La Franja de Gaza no es un agujero", dijo
Gellhorn, "sino más bien una gran prisión. El gobierno egipcio es el
carcelero”. Describió un duro régimen militar con toda la élite de la
Franja de Gaza expresando con entusiasmo las posiciones nasseristas.
Así, por ejemplo, "Durante 13 años (1948-1961) sólo 300 refugiados
lograron obtener visados temporales de salida". Lo único que los
egipcios dieron a los palestinos fue la propaganda del odio.
Este no es el único testimonio que hay. En 1966,
un periódico saudí publicó una carta de uno de los habitantes de la Franja de Gaza:"Yo
sería feliz si la Franja de Gaza fuera conquistada por Israel. Por lo
menos así sabríamos que el que viola nuestro honor, nos perjudica y nos
tortura sería el opresor sionista, Ben Gurion, y no un hermano árabe,
cuyo nombre es Abdel Nasser. Los judíos bajo Hitler no sufrieron de la
forma que estamos sufriendo bajo Nasser. Para salir e ir a El Cairo, a
Alejandría u otras ciudades, tenemos que pasar por un calvario".
Radio Jedda en Arabia Saudí emitió lo siguiente:"Somos
conscientes de las leyes que prohíben a los palestinos trabajar en
Egipto. Tenemos que preguntar a El Cairo ¿cuál es el telón de acero que
Abdel Nasser y su banda han construido alrededor de la Franja de Gaza y
de los refugiados? El gobernador militar en Gaza ha prohibido a todos
los árabes viajar a El Cairo sin un permiso militar, que tiene una
validez de sólo 24 horas. Imagínese cómo árabes como Nasser, que se
presenta como pionero del nacionalismo árabe, tratan a los pobres árabes
Gaza, que se mueren de hambre mientras el gobernador militar y sus
oficiales disfrutan de las riquezas en la Franja de Gaza".
Aún suponiendo que se tratara de descripciones exageradas, debido a la
lucha entre Arabia Saudí y Nasser, todavía nos queda un régimen
opresivo de dos décadas. Y vale la pena señalar otro hecho - cuando
Israel llegó a la Franja de Gaza (1967) la esperanza de vida era de 48
años de edad. Después de poco más de dos décadas, la esperanza de vida
ha aumentado a 72 años de edad, superior a la de Egipto. Además de que
este hecho concede puntos positivos a Israel, también muestra el abismo
en el que estaba la Franja de Gaza durante los días del control egipcio.
Refugiados de la Palestina del Mandato Británico también vivieron en el propio Egipto.
Muchos de ellos ni siquiera se sentían palestinos y preferían asimilarse. Los
egipcios les impidieron hacerlo. A excepción de un corto período de
tiempo, que se consideró la "edad de oro", algunos de los años de
control de Nasser, y que no incluyeron a los refugiados de Gaza, incluso
los que estaban en Egipto sufrieron restricciones en la compra de
tierras, en la participación en determinadas profesiones y en la
educación (por ejemplo, la prohibición de establecer una escuela
palestina). La ley de ciudadanía egipcia otorgaba la ciudadanía a quien
tenga padre egipcio y más tarde la ley se amplió para cualquier persona
cuya madre sea egipcia. En la actualidad, sin embargo, se han impuesto restricciones a cualquier persona considerada palestina. Hasta
una decisión de un tribunal egipcio cancelando estas restricciones no
ha servido de nada. El nuevo régimen en Egipto recientemente ha
prometido cambios. El cambio, incluso si sucede, no podrá borrar tantos
años de discriminación, equivalente a un castigo colectivo. Así, por
ejemplo, en 1978 el ministro egipcio de Cultura, Yusouf al-Shib'ai, fue
asesinado en Chipre por un miembro del grupo de Abu Nidal. En
represalia, los palestinos sufrieron una nueva oleada de ataques y el
parlamento egipcio renovó la legislación restrictiva de los palestinos
en cuanto a los servicios de educación y empleo.
Jordania:
La identificación y la unidad entre los árabes de Jaffa y del sur de
Israel con los árabes de Egipto es similar a la identificación existente
entre los árabes del Margen Occidental y los árabes de Jordania. Así,
por ejemplo, los beduinos de la Majalis (o Majlis), tribu de la región
de Al-Karak, son originarios de Hebrón. Durante los días del Imperio
Otomano, la parte occidental del Jordán era parte del distrito de
Damasco, al igual que otras partes de lo que luego quedó bajo los
auspicios del Mandato Británico. De acuerdo con la declaración Balfour,
el área que ahora se llama Jordania se suponía que era parte del hogar
nacional judío.
El malestar inicial de los refugiados a ambos lados del río Jordán fue
enorme. Por ejemplo, los soldados iraquíes controlaban la zona de Nablús
y hay testimonios de que
"los
soldados iraquíes llevan a los niños de los ricos para actos de
libertinaje y los devuelven a sus familias al día siguiente, los
habitantes son frecuentemente arrestados". He aquí la solidaridad árabe.
Parecía que Jordania trataba a los refugiados de manera diferente. Bajo
una ley jordana de 1954, todo refugiado que vivía en la zona de Jordania
entre 1948 y 1954 recibió el derecho de ciudadanía. Sin embargo, eso
era sólo una fachada hacia el exterior. A continuación se muestra una
descripción de la realidad bajo el régimen de Jordania en el Margen
Occidental:
"Nunca hemos olvidado y nunca olvidaremos la naturaleza del régimen que
degradaba nuestro honor y pisoteaba nuestros sentimientos humanos. Un
régimen que fue construido sobre la inquisición y las botas de la gente
del desierto. Hemos vivido durante mucho tiempo bajo la humillación del
nacionalismo árabe y nos duele decir que hemos tenido que esperar a la
ocupación israelí para conocer lo que son las relaciones humanas con los
civiles".
Debido a que estas cosas pueden sonar como un anuncio de una campaña de
relaciones públicas de la fuerza de ocupación, hay que señalar que se
publicaron por visitantes del Margen Occidental
en una entrevista en el diario libanés Al Hawadith, el 23 de abril de 1971.
Al igual que todos los países árabes,
Jordania no hizo nada para desmantelar los campos de refugiados.
Mientras que Israel estaba absorbiendo a cientos de miles de refugiados
procedentes de Europa y de los países árabes en campos similares
(“Maabarot”: campamentos de tránsito) y realizaba procesos de
rehabilitación, construcción de nuevos asentamientos y desmantelamiento
de los campamentos, Jordania hizo exactamente lo contrario y evitó
cualquier proceso de rehabilitación. Durante esas mismas dos décadas,
ninguna institución de educación superior se estableció en Cisjordania.
El florecimiento de la educación superior comenzó en la década de 1970,
después de que los israelíes tomaran el control.
Incluso la ciudadanía que se dio a los refugiados fue principalmente por
apariencias. A pesar de que el número de palestinos era superior al 50%
de los habitantes de Jordania, sólo ocupan
18 escaños - de los 110 - en el Parlamento jordano, y sólo 9 de los 55 senadores nombrados por el rey son palestinos. También
hay que recordar que durante un solo mes, en septiembre de 1970, en un
único enfrentamiento, Jordania mató a muchos más palestinos que todos
los que han sido víctimas en los 43 años de control israelí de
Cisjordania y la Franja de Gaza.
Siria:
En 1919 se llevó a cabo en Jerusalén el primer Congreso de Asociaciones
musulmanas y cristianas, la primera conferencia árabe-palestina. En la
conferencia se decidió que Palestina, que acababa de ser conquistada por
los británicos, era el sur de Siria - parte integrante de la Gran
Siria. Durante los años del Mandato Británico la inmigración procedente
de Siria al territorio de dicho mandato aumentó; un ejemplo es la
familia Al-Hourani, que llegó desde Houran en Siria junto con otros. La
idea de la "Gran Siria", que incluía a la Palestina del Mandato
Británico, también repercutió en la creciente participación de los
sirios tanto en la gran rebelión árabe como en las bandas que llegaron
desde Siria durante la Guerra de la Independencia de Israel. Los
refugiados, por lo tanto, no eran extraños política, ni religiosa ni
étnicamente. Todo lo contrario. Su destino no debería haber sido
diferente al de otros grupos étnicos que fueron expulsados a un lugar en
el que eran la mayoría nacional y cultural.Entre
70.000 y 90.000 refugiados llegaron a Siria, la gran mayoría de ellos
procedentes de Safed, Haifa, Tiberíades y Acre. En 1954 se les
concedieron derechos parciales, que no incluían derechos políticos.
Hasta 1968 se les prohibió poseer bienes. La
ley siria permite a cualquier ciudadano árabe obtener la nacionalidad
siria, siempre que su residencia permanente esté en Siria y que tenga
demostrada su capacidad para sostenerse económicamente. Sin embargo, los palestinos son los únicos a quienes no se aplica esta ley. Incluso si son residentes permanentes y poseen los medios, la ley les impide obtener la ciudadanía.
Sólo el 30% de los que, por alguna razón, aún son considerados
"refugiados palestinos en Siria" viven en campamentos de refugiados. En
realidad, hace tiempo que deberían ser considerados sirios a todos los
efectos. Eran parte de la identidad nacional árabe, están conectados por
lazos familiares, deberían haber sido asimilados en la vida económica
del país. Pero a pesar de esto, como resultado del lavado de cerebro
político, permanecen en Siria como un elemento extraño, soñando con el
"derecho de retorno" y siendo mantenidos permanentemente en condición de
inferioridad.
La mayoría de ellos está en la parte baja de la escala del empleo, en
tareas de servicio (41%) y de construcción (27%). Pero no hay nada como
mirar el campo de la educación para clarificar la situación. El 23% ni siquiera va a la escuela primaria y sólo el 3% llega a la formación académica.
Líbano:
En la Franja de Gaza los palestinos sufrieron sólo durante dos décadas debido al control egipcio.
En el Líbano el apartheid continúa hasta
nuestros días. El resultado es la pobreza, el abandono y un desempleo
enorme. Hasta 1969 los campos de refugiados estuvieron bajo el estricto
control militar de Líbano. De acuerdo con las descripciones de Martha
Gellhorn, la mayoría de los refugiados se encontraban en una situación
razonable. Muchos incluso mejoraron su nivel de vida en comparación con
los días de antes de la "nakba". Pero, en 1969 se firmó el Acuerdo de El Cairo, que
transfirió el control de los campos a los propios refugiados. La
situación sólo hizo que empeorar. Las organizaciones terroristas tomaron
el control de los campos, que se convirtieron en escenarios de
conflicto - en su mayoría violentos - entre distintos grupos.Un nuevo estudio, que se publicó en diciembre de 2010, presenta
los datos que hacen que la Franja de Gaza aparezca como un paraíso en
comparación con el Líbano. De hecho, ha habido algo de publicidad al
respecto pero, por lo que sabemos, no ha habido protestas en ningún
lugar del mundo, ni siquiera una flotilla turca o internacional.
En contraste con Siria y Jordania, donde la mayoría de los que se
definen como refugiados ya no están en los campos de refugiados, dos
tercios de los palestinos en el Líbano viven en los campos, que son
"enclaves fuera del control del Estado". El dato más sorprendente es
que, a pesar del hecho de que alrededor de 425.000 refugiados están
registrados por la UNRWA como tales, el estudio encontró que sólo entre
260.000 y 280.000 palestinos viven hoy en el Líbano. La paradoja es que
la UNRWA está recibiendo financiación por más de 150.000 personas que ni
siquiera están en el Líbano. Este hecho por sí solo debería haber
conducido a una investigación judicial por parte de los países que la
financian (principalmente los EE.UU. y Europa), pero no hay ninguna
posibilidad de que esto suceda. La cuestión de los refugiados está llena
de tantos errores y mentiras que una más no cambia nada. Y así, la
UNRWA puede exigir de la comunidad internacional un presupuesto por
425.000 personas al tiempo que su sitio web tiene un enlace al estudio
que demuestra que todo esto es una farsa.Según
el estudio, los refugiados están sufriendo un 56% de desempleo. Ésta
parece ser la cifra más alta, no sólo entre los palestinos, sino en todo
el mundo árabe. Incluso aquellos que están trabajando se encuentran en
la parte inferior de la escala laboral. Sólo el 6% de los que
constituyen fuerza de trabajo tienen algún tipo de título académico (en
comparación con el 20% de la población activa en el Líbano). El
resultado es que el 66% de los palestinos en el Líbano vive por debajo
del umbral de la pobreza, que se ha fijado en seis dólares por día y
persona. Y esto corresponde al doble de los libaneses.
Este triste estado de cosas es el resultado de un apartheid a todos los efectos.
Una serie de leyes libanesas limita
el derecho a la ciudadanía, a la propiedad y al empleo en los campos
del derecho, la medicina, la farmacia, el periodismo, y más. En agosto
de 2010 hubo una modificación limitada de la legislación laboral, pero de hecho la enmienda no ha llevado a ningún cambio real. Otra directiva prohíbe la entrada de materiales de construcción a los campos de refugiados y
hay informes de arrestos y demolición de viviendas como resultado de la
construcción en los campos de refugiados. La prohibición parcial y
limitada impuesta por Israel para traer materiales de construcción a la
Franja de Gaza fue consecuencia de los lanzamientos de cohetes contra
los centros de población israelíes. Por lo que sabemos, en Líbano no se
impuso esta prohibición debido al lanzamiento similar de cohetes a la
población civil. Y a pesar de esto y más allá de los informes de las
organizaciones de derechos humanos que forman parte de la idea de que
"se les permite hacer lo que quieren", no se ha emitido ninguna protesta
y no se ha organizado ninguna semana del Apartheid contra el Líbano.
Kuwait:
En 1991 los palestinos constituían el 30% de la población del país. En
comparación con otros países árabes su situación era razonable.
Entonces, Saddam Hussein invadió Irak. Como parte de los intentos de
compromiso que sucedieron a la primera Guerra del Golfo, Saddam hizo una
"propuesta" de retirarse de Kuwait a cambio de la retirada de Israel de
la Franja de Gaza y del Margen Occidental. La OLP encabezada por Yasser
Arafat apoyó a Saddam. Este apoyo fue la salva de apertura de uno de
los peores acontecimientos en la historia palestina. Después de que
Kuwait fuese liberado de la invasión iraquí, se inició la campaña
anti-palestina, que incluía la persecución, los arrestos y los juicios
de propaganda. El terrible episodio terminó con la expulsión de 450.000 palestinos. Algunos
de ellos se habían asentado allí en la década de 1930 y la mayoría de
ellos no tenía ninguna relación con el apoyo de Arafat a Saddam. Sin
embargo, fueron objeto de un castigo colectivo, una expulsión de
proporciones similares a la nakba original de 1948, que apenas obtuvo
ninguna mención en los medios de comunicación mundiales. Hay un sinfín
de publicaciones académicas sobre la expulsión y la huida en 1948. Hay
cero estudios sobre la "nakba" de 1991.
* * *Estos son los principales
países en los que los refugiados están localizados. El apartheid es
también endémico en otros países. En Arabia Saudí los refugiados de la
Palestina del Mandato Británico no han recibido la ciudadanía. En 2004
Arabia Saudí anunció algunos cambios, pero aclaró que éstos no incluían a
los palestinos. Jordania también niega a 150.000 refugiados, la mayoría
de ellos originarios de la Franja de Gaza, el beneficio de la
ciudadanía hoy. En Irak a los refugiados se les dio preferencia real
bajo el liderazgo de Saddam Hussein pero, desde que él perdió el poder,
se han convertido en uno de los grupos más perseguidos. En dos
ocasiones, tanto en
la frontera libio-egipcia, como en la frontera de Siria con Irak, miles
de palestinos expulsados vivían en campamentos temporales mientras
ningún estado árabe aceptó acogerles. Éste fue un espectáculo
extraordinario de "solidaridad árabe" llevado a cabo por la "nación
árabe". Y continúa. Palestinos de Libia, refugiados de la guerra civil,
llegan estos días a la frontera con Egipto, que se niega a autorizar su entrada.
Una y otra vez
los países árabes han rechazado las propuestas para reasentar a
los refugiados, a pesar del hecho de que tenían sitio y de que existía
la necesidad de ello. La lista continúa. En 1995, el gobernante de
Libia, Muammar Gaddafi, decidió expulsar a 30.000 palestinos sólo
porque estaba furioso con la OLP por los acuerdos de Oslo y por el
establecimiento de la Autoridad Palestina. Un médico palestino, el Dr.
Ashraf al-Hazouz, pasó ocho años en una prisión de Libia
(junto con las enfermeras búlgaras) bajo falsos cargos de propagación
del SIDA. En agosto de 2010, antes del levantamiento actual, Libia aprobó leyes que
hacían la vida imposible a los palestinos. Fue precisamente el momento
en que Libia envió un "barco de ayuda humanitaria" a la Franja de Gaza.
La hipocresía no tiene límites.
Todo esto es un resumen del apartheid contra las minorías en el mundo
árabe en general y contra los palestinos en particular. Pero hay
diferencias. Mientras que los coptos en Egipto o los kurdos en Siria
son, de hecho, minorías, los árabes de la Palestina del Mandato
Británico se supone que son una parte integral de la nación árabe. Dos
de los símbolos de la lucha del pueblo palestino nacieron en Egipto -
Edward Said y Yasser Arafat. Ambos trataron de falsificar su lugar de
nacimiento en Palestina. Otros dos símbolos importantes de la lucha de
los árabes de la Palestina del Mandato Británico son Fawzi al-Qawuqji
(que compitió con el muftí en dirigir la lucha árabe contra los
ingleses) e Izz al-Din al Qassam – el primero libanés y el segundo
sirio. No hay nada extraño en esto, porque la lucha era árabe y no
palestina. Y a pesar de esto, los árabes de Palestina se convirtieron en
el grupo más oprimido y despreciado de todos tras la derrota árabe en
1948. La gran mayoría de las descripciones de esos años se refieren a
ellos como árabes y no como palestinos. Más tarde, sólo más tarde, se
convirtieron en palestinos.
Los países árabes eran muy conscientes de que su trato a los refugiados
de la Palestina del Mandato Británico era no menos que escandaloso. Por
eso firmaron en 1965 el
"Protocolo de Casablanca" que
debía conceder a los palestinos el derecho al empleo y al movimiento,
pero no la ciudadanía. Como otros documentos de este tipo, éste no ha
cambiado nada. El abuso ha continuado.
En comparación, parece que el grupo palestino que ha tenido un
crecimiento más significativo ha sido el que está bajo la soberanía
israelí - tanto en cuanto a los árabes israelíes que recibieron la
ciudadanía israelí, cuya situación es mucho mejor, como a los árabes de
los territorios. En contraste con las duras condiciones de vida en el
Líbano y Siria, y antes también en Egipto y en la Franja de Gaza, los
palestinos bajo control israelí, a partir de 1967, han disfrutado de un
aumento constante en su calidad de vida, en el empleo, los servicios de
salud, en la esperanza de vida, en una espectacular caída de la
mortalidad infantil y en un enorme crecimiento de la educación superior.
Por ejemplo, en todos los territorios ocupados por Israel en 1967 no
había ni una sola institución de educación superior. En la década de
1970 las instituciones académicas comenzaron a brotar una tras otra y en
la actualidad hay por lo menos 16 instituciones de educación superior.
El crecimiento en el número de estudiantes ha aumentado de forma
constante durante las últimas tres décadas, incluso durante los años de
la Intifada de la última década. En 60 años los palestinos - sólo
aquellos bajo control israelí - se han convertido en el grupo más
educado de todo el mundo árabe.
Lo mismo ocurre en la arena política. Después de décadas de opresión
política, ha sido sólo bajo el control israelí donde la conciencia
nacional palestina se ha desarrollado. Durante las dos décadas
posteriores a la Guerra de la Independencia los árabes podrían haber
establecido un estado palestino en la Franja de Gaza y Cisjordania. No
lo hicieron - hasta que Israel llegó y los liberó de la opresión que
duraba ya dos décadas. Esto no hace que la ocupación sea algo deseable.
Esto no quiere decir que no haya habido injusticias y desposesión.
Ha habido mucho de esto. Pero parece que después de las dos primeras
décadas posteriores a la "nakba", justamente ha sido la era del control
israelí la que ha causado el enorme crecimiento en todos los ámbitos. Es
legítimo criticar los aspectos negativos de la ocupación, y debemos
hacerlo. Pero es también legítimo recordar todo aquello que no se
menciona ni se recuerda, y también estamos obligados a hacerlo.
En las últimas décadas ha surgido una y
otra vez la mentira de que Israel tiene la responsabilidad del
sufrimiento de los palestinos, por eso debemos poner las cosas en su
sitio. Los palestinos han pasado por una terrible experiencia de
desarraigo y expulsión. La mayoría de ellos huyeron. Algunos fueron
expulsados. Pero repito, este tipo de experiencia ha sido vivido por
decenas de millones de personas. La diferencia radica en el hecho de que todas
las otras decenas de millones fueron absorbidos por los países a los
que llegaron. Eso no ha sido así en el caso de los palestinos. Han
pasado por duras pruebas de opresión, abuso y negación de sus derechos.
Ése ha sido el trabajo de los países árabes que decidieron perpetuar su
situación. Muchas propuestas de resolución del problema de los
palestinos y su reasentamiento han sido rechazadas una y otra vez. La
herida abierta se ha enconado. Una y otra vez los mismos árabes han
afirmado que los árabes son una sola nación. Las fronteras entre los
países, de eso no duda nadie, son un resultado del gobierno colonial. No
hay ninguna diferencia, ya sea étnica o religiosa, o cultural, o
nacional, entre los árabes de Jaffa y Gaza con los árabes de El Arish y
Port Said, o entre los árabes de Safed y Tiberíades con los árabes de
Siria y el Líbano. A pesar de ello, los refugiados árabes se han
convertido en las víctimas forzadas del mundo árabe. El "derecho de
retorno", que es ante todo una invención de propaganda, se ha convertido
en la demanda final. Tras esta demanda se ocultaba, y todavía se oculta
hoy, una sola intención: la aniquilación del Estado de Israel. El
ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Mohamed Salah al-Din, dijo en 1949 que
"la demanda por el derecho de retorno tiene como finalidad en realidad
lograr el objetivo de aniquilar a Israel". Ése también ha sido el caso
de una conferencia de los refugiados que se celebró en 1957 en
Homs, en Siria, donde se declaró que "Cualquier discusión sobre la
cuestión de los refugiados que no prometa el derecho a la aniquilación
de Israel será considerada como una profanación de la nación árabe y una
traición."No hay diferencia entre el "derecho de retorno" y el "derecho
de aniquilación". Se trata del mismo "derecho". Palabras
idénticas sobre el retorno, refiriéndose a su objetivo de aniquilación
de Israel, fueron declaradas en 1988 por Sacher Habash,
asesor de Yasser Arafat. Así, también en nuestros días la campaña BDS,
cuya plataforma apoya el "derecho de retorno" y cuyos líderes, como Omar
Barghouti, aclaran que el verdadero objetivo es la aniquilación de Israel.
Ya en 1952 Alexander Galloway
,
un alto funcionario de la UNRWA, declaró que "Los países árabes no
quieren resolver el problema de los refugiados. Quieren dejarlos como
una herida abierta, como un arma contra Israel. A los gobernantes árabes
no les importa en absoluto si los refugiados viven o mueren. La
historiografía palestina, y en general también la académica, ha borrado
una serie de citas de este estilo de la misma manera que ha borrado el
hecho de la absorción de decenas de millones de refugiados en otros
lugares; de la misma forma que ha borrado la “nakba judía", la historia
de la desposesión y expulsión de los judíos de los países árabes, y de
la misma manera que ha borrado la historia del apartheid árabe. Pero la
verdad debe ser dicha. De hecho, hubo una nakba, pero es una nakba que
se debe principalmente al apartheid árabe.
Ben-Dror Yemini
es investigador, profesor y periodista (bdyemini@gmail.com)
















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