Salud, compañeras y compañeros de un mismo ideal.
Chile debe ser el único país del mundo en el cual su moneda, “literalmente”, flota.
No me refiero al tipo de cambio, sino a nuestra humilde y casi inexistente moneda de $ 1, de esas que ni siquiera se usan para dar vuelto en los supermercados, y para lo único que sirven es para "donarlas", no muy voluntariamente, a la obra de beneficencia preferida del proveedor, a sugerencia de la cajera de turno, como una muestra de RSE.
Si ustedes encuentran alguna, hagan la prueba de posarla, suavemente, en un tiesto con agua, y verán como "flota".
Bromas aparte, tratemos de entender en que consiste el "problema" del tipo de cambio.
Desde que Nixon hizo desaparecer el pagrón oro, a comienzos de los 70, con gran enojo de de Gaulle (dicen que envió varios Caravelle con billetes y se llevó todo el oro de Fort Knox), los gringos descubrieron que podían imprimir todos los billetes que quisieran, sin provocar inflación, como sucede en el resto de los países del mundo cuando los Ministros de Hacienda y/o los Bancos Centrales hacen emisiones inorgánicas.
¿Cuál es el secreto?
TODOS los países del mundo (excepto Irán) usan el dólar como medio de pago y guardan los billetes en las bóvedas de sus Bancos Centrales, creyendo (o haciendo como que creen) que el dólar vale lo que el mercado dice que vale.
La irresponsabilidad de USA en la emisión de billetes y bonos, que ya era excesiva antes de la crisis subprime, ha llegado en la actualidad a límites tan francamente exorbitantes, que incluso su valor, supuestamente "de mercado", del cual se quejan tanto los agricultores y los exportadres es incluso muy superior al que debiera tener como poder comprador real en una economía mundial equilibrada.
China, el país que dispone de más dólares como reserva, ya está empezando a deshacerse de sus dólares con mecanismos similares al trueque, en sus inversiones africanas, pactando el pago en commodities como cereales y otros productos alimenticios, algo parecido a loo que hizo al asociarse con CODELCO hace algunos años, fijando el precio del cobre anticipadamente a menos de un 25% de su valor actual.
El precio del dólar, con una política de laissez faire como la chilena no es nunca barato, ni caro, sino simplemente ES EL PRECIO DE MERCADO.
Si baja, beneficia a todos los chilenos en el costo de los bienes que el país importa, y contribuye a frenar loa inflación.
Paralelamente, disminuye la competitividad de los agricultores, que cortaron recientemente carreteras, en protesta contra el gobierno, con participación de parlamentarios incluso de la UDI, de los exportadores, y de los que producen sustitutos de las importaciones.
Esta situación de menoscabo se produce simplemente porque sus costos relativos, medidos en dólares, se elevan, y no siempre son compensados con un aumento del precio de exportación (en algunos casos, sí).
¿Tiene solución el problema?
En mi opinión, sí, aplicando el sentido común, el menos común de los sentidos.
La solución está en permitir que los agricultores, exportadores, y sustituidores de importaciones, se endeuden en dólares, lo que constituye el MEJOR SEGURO DE CAMBIO, y además sin pago de prima.
Ojalá que el Ministro de Hacienda aplique esta medida de sentido común, el menos común de los sentidos.
Unos en la idea, muchos en la acción.















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