Al acceder a una muy buena motivación hecha por nuestra amiga Romina, Ligas Mayores tuvo a bien publicar, el lunes 19 de julio de 2010, mi articulo "Desfase del deterioro económico de los jubilados", donde invito a las(os) ligueras(os) jubiladas(os) para que participen con sus opiniones, relatando sus experiencias sin compromiso pero... he aprendido que: “Nos da vergüenza y miedo contar la acechanza de nuestra pobreza.
Obedecemos a partidos políticos y como miembros de esas comunidades responsables de la actual situación de los jubilados, aunque nos perjudica, tenemos una mordaza y no podemos reclamar o pedir justicia. Por eso yo, no milito en ningún partido político, aunque me tengan inscrito en alguno, porque soy demasiado rebelde y no me someto, si la razón no me dice lo contrario.
Al parecer, lo que relaté sólo es la verdad vivida por un segmento muy pequeño de los jubilados en Chile, la mayoría está feliz con su condición o jubiló con una gran renta y muchos beneficios y privilegios en tal forma, que el desfase y aplicación reducida del reajuste en Diciembre de cada año, cuando llegan a pagarlo, no les afecta en su holgado bienestar y calidad de vida. Tal vez, ya somos tan pocos los jubilados que quedamos y somos tan temerosos, que es cosa de esperar nuestra extinción y sentarnos en un sillón o en una cama a esperar nuestra muerte resignadamente y así, librar a las autoridades de esta responsabilidad de subsistencia de este grupo humano, ya que seguramente sumamos muy pocos votos y no significamos un interés político ya que parecemos más bien un estorbo.
Que es una premisa falsa eso de que "la unión hace la fuerza". Que a lo mejor -espero estar equivocado- algunas autoridades han querido simular una oportunidad de bienestar para los jubilados pero no lo han hecho hacia lo medular que es lo económico, si no lo han encauzado solamente por lo recreativo, que viene siendo apenas una distracción.
Que al analizar comentarios fatalistas como que "en un futuro no muy lejano", a los estados se les presentaría un desafío en que los sistemas de previsión no soportarían la cantidad de jubilados", lo que denota preparar el ánimo para aceptar sin más, administraciones irresponsables e ineficientes de los montos previsionales disponibles y que, se estaría en complicidad con esa postura terminal. Lo digo porque si hay buena administración de los dineros eso sería imposible y pongo por ejemplo a las Cajas de Compensación que con mucho menos, el 1 % de cada afiliado, hacen cada día mejores maravillas de beneficios.
Solo algunos, al parecer, podemos decir: "Cuando nos aprieta el zapato". Porque no es lo mismo un zapato apretado sobre un pie sano que la misma presión sobre otro que sufre de delicadas callosidades, juanetes, várices u otras deformaciones. De todos modos, un zapato apretado denota que el pié es más grande que el calzado, o sus amarras han sido presionadas con exageración, y también podría ser que el pié esté transitoriamente hinchado, o hay una piedra en el interior del zapato y muchas otras causas. Hay un dicho que dice: "cada cual sabe dónde le aprieta el zapato" porque apretar es la forma de presión normal pero, cuando aprieta, denota un serio rechazo. También se dice:" Cada cual se rasca con sus uñas", lo que es muy cómodo e inconsciente.
Ante este preámbulo, traslademos esta figura a nuestro diario vivir y sabremos que hay situaciones generalmente incómodas en que a veces sentimos la sensación de encontrarnos en un zapato chino, famoso éste por contener los pies con los dedos cortados de mujeres del pueblo, no de la realeza. Lo que quiero decir, es que se siente tanta pena ante la actitud culpable plena de indiferencia de quienes siendo afectados por situaciones amenazantes y tienen una tribuna, como única oportunidad para tratar de mejorar las cosas, prefieren -como el avestruz- esconder la cabeza mientras pasa la aplanadora sobre su cuerpo.
Con respeto pero con pena: Alcibíades.
















Un dato importante .
Amigo liguero.
Tienes toda la razón, en exponer con tanta pasión nuestras realidades.
Solo te sugiero, a modo de entretención y de aprender algo, te dirijas al Registro Electoral, donde votas y renuncia de inmediato a esa desilusionarte afiliación partidista.
Lo tienes que hacer personalmente, pues los partidos políticos no envían la renuncia al registro electoral y usan de tu afiliación en sus votaciones internas y además informan de un total de afiliados registrados que no existen
Con mi renuncia me lleve otra desilusión de los partidos políticos.
Anda no te arrepientas e informa como tú lo haces para que otros adultos mayores despierten de este otro uso y abuso hacia nosotros.
Esperemos en formar el partido real y más grande de Chile de ADULTOS MAYORES