Medio ambiente: ¡Estamos por caer en quiebra!

Enviado por Fernando A. Frías González el 24/07/2010 a las 23:00
Fernando A. Frías González

Cuidando_la_Tierra001.jpg

Los sistemas bancarios y automotrices pueden caer en quiebra, pero nuestro planeta es el único sistema “demasiado grande para permitir que entre en quiebra”. Nosotros los seres humanos llevamos siglos explotando los recursos de la Tierra y abrumándola con desechos, emigramos sin más a otro logar cuando un manantial se seca o un paraíso se contamina. Hemos llevado al límite esta forma de actuar; no es posible continuar así. En la mente de científicos, sociólogos y gente de todo el mundo esta calando la idea de que la especie humana ha transformado el planeta natural en un planeta industrializado. Si queremos sobrevivir, resulta imperativo el retorno hacia unas condiciones más sostenibles.

Durante casi 10.000 años, nuestro mundo parecía increíblemente grande. Vastas extensiones de tierras y mares ofrecían recursos ilimitados. El ser humano contaminaba con total libertad, sin más que emigrar a otro lugar, evitaba el impacto ambiental en sus asentamientos. Valiéndose de su capacidad para explorar, las que tenía por riquezas inagotables, alzó imperios y sistemas económicos completos, sin comprender que tal privilegio tendría un fin.

Gracias a los avances en la medicina, a la revolución industrial y más tarde, a la revolución verde, la especie humana ha proliferado desde uno 1.000 millones de individuos en el año 1800 hasta lo casi 7.000 millones de hoy en día. Solo en los últimos 50 años, nuestro número se ha duplicado con holgura. La explotación de recursos, alimentada por la prosperidad económica de muchas sociedades, ha alcanzado también valores asombrosos; en 50 años, el consumo mundial de alimentos y agua dulce se ha más que triplicado, el de combustibles fósiles, se ha multiplicado por cuatro.

El crecimiento codicioso y desaforado ha generalizado, al mismo tiempo, la contaminación; un problema localizado se ha trocado así en una agresión a escala planetaria.

Hoy vivimos en un planeta “al limite”, con una restricción de los recursos y de la capacidad de absorción de los desechos. Las reglas para vivir en un mundo así son, por fuerza, muy distintas de las anteriores. Debemos dar máxima prioridad a las medidas que nos mantengan dentro del “ámbito seguro” de nuestros sistemas ambientales. De no ser así, vamos a provocar cambios muy graves cuyas consecuencias serán indudablemente desastrosas para la humanidad. Nos llevarían a un ambiente global nuevo e inhóspito, ajeno a todo lo visto hasta ahora en el devenir humano.  

Comentarios de este artículo en RSS

HERRAMIENTAS COLABORATIVAS

RSS Technorati Creative Commons

Noticias

Noticias de SENAMA

Cargando contenidos...