Como muchos chilenos, mi hermano debió partir de su país, porque el ser joven, tener barba y hasta el parecer feliz era peligroso durante el régimen, ademas su patria no le ofrecía ninguna oportunidad aun cuando tenía su profesión. Por eso un día se fue a Venezuela.
A mi hermano le gustaba mucho sorprender a la gente, con grandes o pequeñas bromas, travesuras o regalos. Un día decidió llevarles dulces a todos los niños de su cuadra, así es que saco un puñado de bombones de su trabajo y se los llevó esa tarde y como siempre estaban casi todos los niños jugando en el pasaje, él les mostró los dulces y todos vinieron corriendo, así los fue repartiendo uno a uno hasta que no quedó ninguno. Más tarde lo vino a ver Pablito, ese que andaba todo el día con puro pañal, en los días calientes de Barinas, venía a reclamar su dulce, pero ya no quedaban, nadie se acordó que estaba durmiendo. Para corregir el problema, Choche le prometió que al día siguiente sólo traería un dulce, sólo para él. Al día siguiente, día del fatal accidente, encontraron en el bolsillo de su camisa el dulce para Pablito. Yo por mi parte tengo el más grande de los dulces, su dulce recuerdo. A mi hermano Jorge Figueroa.
















Parece mentira
El que hoy este comentando sobre Jorge Figueroa mi hermano fallecido, si hasta decirlo me parece extraño, yo que pensé que jamás podría hablar de su muerte y me encuentro precisamente haciendo eso.
Por mucho tiempo mi mente bloqueó ese pensamiento , no lo quería aceptar, si hasta escuchar a mi familia hablar de eso me molestaba y pensaba, ¿ por qué están hablando de funeral, misas y muerte?, que tontos son todos ¿acaso todavía no se han dado cuenta de que es una de sus tantas bromas?, si el está vivo y en Venezuela y va a aparecer en una de estas navidades o años nuevos seguro de sorpresa como siempre.
Cada día, cualquier cosa me recuerda a él, casi siempre cosas cómicas y río como si nada hubiera pasado, y como un balde de agua fría en mi espalda me acuerdo que murió y dejo de pensar en él rápidamente y mi pensamiento busca otras cosas en que pensar.
Es extraño muy extraño, en este momento escribo y mi pecho duele y mi boca se seca, acaso ¿aún no he aceptado su partida?, quizás es porque lo siento aquí conmigo cada vez que pienso en él, cada vez que escucho a " los charchaleros" a todo chancho, porque se que a él le gustan y lo hacen venir de donde esté. Te amo hermano , se que estás ahora aquí conmigo, hazme reir de nuevo con tus chistes ¿ya?.