Este fin de semana estuve de pasada en Valparaíso, y he comprobado por enésima vez, que sus habitantes son las personas más amables y repetuosas con las visitas. Todavía me asombra la amabilidad de los conductores al "pedirle por favor"(con el lengüaje de la mirada, más el auto frenado), que ¡pase ud. tiene preferencia!...y uno como santiaguino, pasa timidamente, esperando que comiencen a acelerar su auto para apurarlo, pero nada de eso pasa (a excepción que sea un santiaguino). Bueno cuando es de Stgo. el cristiano que conduce, tenemos que estar atentos, ya que tiran el auto encima (no todos por supuesto).
Me recuerdo que muchos años atrás,década del 60, estuvimos con mi mamá en trámites visitando a un tío enfermo, en esos años mi madre todavía trabajaba, por lo tanto, tenía incorporado en su cuerpo la defensa y el ataque para cuidarse, y subir a una micro en 2 segundos. En Valpo. esperamos una micro (un micro), y tomamos posición de defensa y ataque (codos en posición, caras de pocos amigos, los dos protegiendo nuestros respectivos lados,etc.), llega el micro y nos subimos de una vez...cual no fue nuestra sorpresa, cuando todo el mundo nos miraba y se reía de nosotros, que subimos, pagamos y ya estabamos sentados, cuando los porteños recién estaban subiendo y además que la micro partió cuando estaban todos sentados. ¡¡ Nos incorporamos a la risa general !!.
Me gusta el ritmo que tienen sus habitantes en Valparaíso, ojalá sigan iguales por mucho tiempo. Un saludo de Ligas Mayores para ustedes.
















Valparaiso