Por: Pedro Paulo Marín
Fuente: Blog La Tercera
La presencia internacional y especialmente latinoamericana en el foro" Desastre turístico por terremoto = vacaciones para la tercera edad en baja temporada" estimuló la asociación de agentes en esta apuesta por hacer de la recreación un componente estratégico de las políticas públicas sociales de nuestros países. Se demostró que los servicios orientados a este grupo de edad han logrado una alta efectividad en la estimulación afectiva de las personas mayores, potenciando sus posibilidades de integración social. Se solicita que estos aspectos (aprendizaje, trabajo y descanso) se integren de manera simultánea durante toda la vida y se impulse el manejo constructivo y creativo del ocio durante toda la vida”.
La idea de promover un programa subvencionado de vacaciones para personas mayores, surgió en 1985 en España, con dos principales aspiraciones: mejorar la calidad de vida y favorecer el mantenimiento del empleo en baja temporada. Estos principios fueron analizados y ratificados posteriormente en los Foros sobre Turismo y Tercera Edad de Brasil (1996) y de Portugal (1999). En España (1989) el Instituto Nacional de Servicios Sociales- INSERSO confirmó el efecto positivo macroeconómico del “Programa Vacaciones de Tercera Edad”. En Chile esta iniciativa comenzó el año 2001, cuando SERNATUR coordinó el Programa “Vacaciones de Tercera Edad en Baja Temporada”.
Los convido a leer nuestro estudio, publicado en la Revista Médica de Chile 2004;132:573-78 “Impacto biomédico de los viajes en adultos mayores chilenos” donde se destaca el perfil que viajó observándose que dos de cada tres son mujeres; uno de cada cinco tiene 75 años o más y uno de cada seis vive solo. Estas cifras revelan que el fenómeno del envejecimiento en Chile comparte características ya reportadas en los países más desarrollados.
Del análisis de las características del grupo, destaca que las personas mayores que viajan priorizan su salud como el elemento más preciado y el que más temen perder. Este grupo coloca en segundo lugar de valoración el tener compañía (soledad) y en tercero los aspectos económicos (pobreza).
Con respecto a la salud, encontramos que la mayoría la considera buena o excelente (59%), en relación con aspectos de la valoración geriátrica, destaca que el grupo que viaja mostró menor prevalencia de incontinencia urinaria (12%) y caídas (21%) que lo anteriormente reportado en el estudio SABE de porsnas que viven en la comunidad de la RM, 25% y 35% respectivamente. Sin embargo, es un problema importante la pérdida sensorial, 25% de limitación en visión o audición, a pesar de usar artefactos de apoyo cuando los tienen. Esto altera significativamente la funcionalidad de los ancianos y los expone a mayores riesgos de fragilidad y dependencia, al igual que la polifarmacia que afecta también a un cuarto del grupo que viaja.
El análisis de los resultados POST VIAJE nos revela el positivo impacto biomédico del viaje en distintos aspectos subjetivos del bienestar general y la salud tanto física como mental. Estos resultados son categóricos en el beneficio que los viajes tienen en los ancianos, ya que todos los ítems analizados mostraron grandes mejorías, destacando lo ocurrido con el ánimo, que era una patología prevalente y el 86% notó mejoría. El porcentaje relativo que sintió empeoramiento de sus quejas fue insignificante y las categorías que menos se modificaron fueron la memoria y la digestión, hechos esperables. Consideramos que ya hay entonces evidencias que avalan la importancia de fomentar este tipo de iniciativas de recreación para todos los mayores de otros países, para así promover la integración social y mejorar la calidad de vida.
LLAMADO A SERNATUR = no detengamos y al contrario ampliemos e incrementemos RÀPIDAMENTE las Vacaciones para la Tercera Edad en baja temporada, ya que hoy son una oportunidad para que las personas mayores ayuden a la recuperación económica del país en regiones.
















Desastre y vacaciones
Decididamente. Este es un llamado muy importante. Todos sabemos lo exiguas que son la mayoría de las pensiones y por ende lo difícil que es tener en mente viajar por medios propios para una persona que ya pasa los sesenta. Entonces, el llamado a Sernatur de seguir con sus maravillosos viajes de baja temporada, me parece genial. Tuve la suerte de integrar uno de estos viajes, y no tengo palabras para referirme a la maravillosa aventura que resultó ser. Además de recorrer lugares preciosos tuvimos una atención espléndida, con guías y monitores esmerados, siempre bien dispuestos y sonrientes. Cada día resultó una alegre aventura, en el hotel que paramos estuvimos un grupo grande de personas que nos sentíamos en la gloria, en medio de una convivencia increíble y feliz. Cuando terminó el viaje de siete días, hubo muchas damas emocionadas hasta las lágrimas. Por todo esto uno también mi llamado para que Sernatur, no deje de hacer estos viajes de temporada, que son la máxima alegría de mucha gente mayor.
Gracias