Me parece muy buena la idea de hacer una campaña de ayuda para los adultos mayores afectados por el terremoto. Creo, sin embargo, que sería importante preguntarnos quiénes son los adultos mayores.
Parece que lo primero que se viene a la mente por un tema cultural son personas enfermas o abandonadas que están en la última etapa de la vejez y en hogares de ancianos. Tal vez por eso se ha pensado en pañales(no conozco adultos mayores de 60 a 94 años (amigos) que los usen. Es la visión más dramática y a la cual ninguno de nosotros quisiera llegar. Ellos, al contrario de lo que se piense, tal vez son los que tienen mayor protección en este momento porque al menos están en la retina y en los planes de ayuda de las instituciones que entregan recursos. Pero ¿qué pasa con los demás adultos mayores afectados por el sismo? Los que, como nosotros, participan en actividades organizadas o no para gente de nuestra edad, entre las que está el blog Ligas Mayores y han sido víctimas del terremoto?
Sería bueno pensar si la ayuda va a hogares o a personas organizadas de cualquier otra forma. Es lo primero. Ver qué tipo de cosas necesitan. Creo que en este momento requieren de abrigo y techo, es lo más urgente en las regiones del sur y, a veces, cosas tan simples como nylon para proteger las casas semidestruidas de las lluvias que se avecinan. Frazadas o chales es un buen aporte para todos ante la proximidad del invierno, especialmente si pensamos en regiones como Concepción y otras del sur. Frazadas ¿de polar ? Polar por metros que basta cortar, porque ni siquiera se deshilacha. También puede ser la versión tradicional de frazadas tejidas, tan propia de nuestra generación. Tejer cuadrados de lana, hoy parece anticuada y lenta frente al polar, pero tiene la cualidad de reunir a los mismos adultos mayores en torno al tema y la conversación; hacerlos sentir que están haciendo una ayuda efectiva y socializar con los pares. También, aunque parezca hoy una idea rara, puede ser lana, para que los propios mayores afectados la tejan, como antes lo hicieron, masivamente, para otros terremotos. Esto ayuda a que tengan una actividad mientras esperan ayuda que de paso relaja, según lo comprueban los expertos.
¿Remedios? Es difícil saber cuáles usan en forma más masiva: ¿algo para el colesterol, la presión, aspirina, paracetamol?
Esa es mi opinión pero sería bueno localizar un grupo de ellos y preguntarles lo que necesitan, recordando que en este país desde el presidente de la república que se mueve tanto de un lado a otro, es un adulto mayor y abuelito. Y la presidenta Bachelet que también lo hizo para solucionar los problemas, está a punto de ser adulta mayor y ya es abuelita. No somos seres enfermos y desvalidos solamente. Somos activos y podemos nosotros mismo ayudar a otros, tal vez no construyendo casas que requieren mayor esfuerzo físico, pero sí haciendo todo lo demás, según nuestras profesiones u oficios. La mayoría tiene tiempo y ganas de hacer algo por los demás, no en vano pertenecemos a una generación en que la solidaridad era un valor.
















A quienes ...
Gran comentario María Violeta: Somos muchos los adultos mayores de más de setenta años que somos autovalentes y no tenemos problemas de incontinencia, pero que quizás tenemos problemas de otro tipo motivados por el cataclismo. Seguramente sería bueno que a nivel de juntas vecinales, se hicieran catastros sobre el tema. Lo otro, hace demasiados años dejé los palillos por propia opción, pero no sería mala idea tomarlos ahora como una manera de colaborar. Creo que de esta manera, se podría hacer una buena obra.
un saludo cariñoso