Morena que me encandilas
con tu risa zalamera,
risa que penetra el alma
y que de ardores me llena.
Si por milagro fantástico
lograse tenerte cerca,
me perdería en tus labios;
en tu seno, entre tus piernas.
Y ya loco, perdería,
sin remediar, la cabeza;
mas es larga la distancia…
Al menos, que sueñe deja.
Que, soñando, tal vez logre
ir con mi mente a tu tierra;
y, una vez allí llegada,
pueda alcanzar mis quimeras.
















Tu que nos encandilas ....
Con tus maravillosos poemas.
¡Te felicito, es un agrado enorme leer cada uno de tus aportes. Gracias!