NOCHE DE GALA. Opera 3.

Enviado por Alcibiades Arellano Lopez el 06/02/2010 a las 13:50
Alcibiades Arellano Lopez

Vamos a ver una ópera al Teatro Municipal de Santiago. ¡Acompáñenme!
Iremos a la representación de una de las óperas más famosa del compositor italiano Don Giuseppe (José) Verdi, quien nació en Roncole (Parma) en 1814 y murió en Milán en 1901 a los 87 años de edad. Compuso muchas óperas pero, recordaremos las más conocidas y populares por su éxito y representación en nuestro ámbito nacional:
Nabuco (Nabucodonosor) del que todos conocemos la marcha de esclavos hebreos o VA PENSIERO;
II Trovatore (Trovador), (arias famosas Di quella pira y Miserere);
La Traviata (traviesa) (dúo El Brindis, Lungue da lei, Vals de Musetta);
Aída (arias Celeste Aída, dúo   O terra Addio);
y otras óperas como Lombardi, Ernani, I Due Foscari, Giovanna D^Arco, Taunhäuser, Otelo, Falstaff y a la que estamos invitados ahora:
Rigoletto, el bufón jorobado (Barítono).
Obra famosa porque popularmente se tararea UN AUTOMOVILE, dos automóviles, etc., sin traducir el contenido que lo haremos si nos queda espacio.
Ayer compramos las entradas para llegar cómodamente y relajados a ubicarnos como espectadores, con nuestras mejores tenidas.


Desde la puerta principal de entrada al teatro, pasamos las entradas y nos entregan un Programa, junto con cortar los  boletos devolviéndonos los ticket que pasamos al Acomodador uniformado, quien nos guía a nuestras butacas. Pasamos por una antesala para ingresar a un pasillo alfombrado que circularmente recorre el acceso a la Platea. Entramos a una gran sala alfombrada con vivos colores y con hermosos cortinajes en las puertas, aparte de las de Escape (EXIT) destacadas con una luz roja permanente.
El recinto esta totalmente decorado e iluminado donde en el primer piso hay muchas butacas tapizadas en piel granate separadas por un pasillo central y dos pasillos al lado de los muros. Al centro, hay otro espacio alternativo para circular y desplazarse.
Avanzamos para terminar frente a un fabuloso escenario con gruesos y preciosos cortinajes, el que se eleva sobre un piso inferior abierto y amplio en el que se encuentran los músicos de la orquesta afinando sus diversos instrumentos y buscando un tono unísono. Alrededor, a ambos lados del escenario,  están los palcos que coinciden con el nivel de los balcones de diversos pisos que rodean la sala en un circulo ovalado para terminar arriba con el Anfiteatro o Galería ubicada cerca del techo o cúpula acústica, decorada con un hermoso fresco alusivo al arte que allí reina, donde cuelga una gran lámpara de lagrimas de cristal reluciente y focos de iluminación, cámaras de ventilación disimuladas y estratégicamente ubicadas.
Al sentarnos, el Acomodador nos devuelve los ticket contra entrega de una propina.
Ya sentados, vemos el teatro repleto con algunas damas que usan gemelos para ver al público y después, a los protagonistas, supongo. De pronto, se apagan lentamente 

 las luces de la sala, quedando sólo las del escenario prendidas y dentro del silencio espontáneo de la orquesta, aparece el Director que es ovacionado copiosamente. Se hace el silencio absoluto, expectante y la orquesta interpreta la obertura o introducción musical y después de varios compases, se abre suavemente el telón para mostrarnos la Corte del Duque de Mantua (Mantova), en una noche de gala.
El Duque de  Mantua (tenor lírico), es la encarnación de un conquistador empedernido e inescrupuloso que utiliza su poder y simpatía para seducir a las Damas de su corte, en la que además de nobles y vasallos, tiene un Bufón jorobado, Rigoletto (Barítono). Este tiene una hermosa hija, Gilda (Soprano), a quien cuida con mucho celo en su residencia privada.
El Duque, acompañado de su amigo Borsa (tenor lírico), cantando el aria QUESTA O QUELLA (Esta o aquella, me da igual), se jacta de su calidad de conquistador de solteras y casadas.
De pronto irrumpe  el Conde di Monterone (Barítono o Bajo), increpando al Duque por haber mancillado el honor de su hija pero, Rigoletto lo hace detener y desalojar de la fiesta burlándose de él. Monterone lo maldice airado. Rigoletto es amonestado por su señor por llevar sus burlas al extremo.
El ambiente, ropas y costumbres, se sitúa en Mantua (Mantova) Italia y sus alrededores, durante el Siglo XVI.
Tres amigos del Duque, para congraciarse con éste, han seguido a Rigoletto furtivamente hasta la residencia de su hija Gilda, de quien ellos suponen, es su amante secreta. Con esa información, el Duque de Mantua, haciéndose pasar por un pobre estudiante Frances, Gualtier Malde, se ha acercado a Gilda y ambos quedan prendados (el fondo musical muy hermoso, ha acompañado permanentemente todo lo narrado) y se canta T'amo ripétimi, (te amo repítelo )E il sol del ánima la vita e amore (el sol del alma en la vida es el amor); dúo Addío, Addío cuando se despiden porque al parecer se acerca alguien y Gilda, evocando el reciente encuentro canta el Caro nome, Caro nome che il mio cor festi primo palpitar (querido nombre que mi corazón feliz palpita por primera vez).
Esa noche, los amigos del Duque raptan a Gilda y la llevan a su palacio donde éste la seduce y ultraja. Cuando al día siguiente Rigoletto se entera, la rescata y jura vengarse del Duque pero, siente que la maldición de Manterone, ha caído sobre su cabeza.

Acá, se produce un intermedio que permite acondicionar el escenario para lo que viene, mientras el público sale al hall de entrada donde hay un Casino que vende café y golosinas, a la vez que muchos van al toilette.
Algunos entendidos comentan la brillante interpretación del Tenor, en el aria Questa o quella del primer Acto, que traducen a grandes rasgos:
"Esta o aquella para mi son iguales, en mi entorno veo que mi corazón no lo entrego porque mi imperio está sobre una u otra belleza. Estas bellezas llenas de gracia son como un regalo del destino que adornan su vida; hoy èsta se pone agradable, quizás con otras, mañana será. La constancia tiraniza el corazón, detecta morbosamente cruel sus debilidades y solo quiere custodiar su fidelidad pero, no hay amor, sólo tiene libertad. Mientras, el marido furioso y celoso, el amante maniático se ríe, se burla; ahora argumenta sintiéndose desafiante y hostiga a cualquier belleza."

Se siente una suave alarma que indica que empezarà la parte final del drama y vamos a sentarnos.

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