La tierra se quebró, la Muerte vino,
el suelo se deshizo en mil pedazos.
La Parca se cansó de dar mazazos...
¡Qué trágico es a veces el Destino!
Con ansias sin igual y afán mezquino,
el monstruo - con enormes coletazos –
partió sin compasión piernas y brazos,
dejando un gran sepulcro en su camino.
Haití tembló de horror y esta condena
no hay versos que consigan describirla.
Mas debo superar mi enorme pena,
no tengo más remedio que escribirla.
¡Maldigo sin cesar ese momento
y más, para narrarlo, mi talento!
















Poema
Es un poema que duele el alma, porque es descarnadamente una realidad que esos seres estan viviendo