
Soy de los tiempos en que en los liceos se nos enseñaba inglés y francés, educación cívica, historia de Chile, historia universal, amén de otros ramos practicos hoy día extinguidos. Y todo eso en jornada completa.
En estos momentos en que tuvimos una elección presidencial, viene a mi memoria una narración que nos enseñó la profesora de Francés, doña Adela Droully.
Se trataba de una familia con dos hermanos, y su madre. Una mañana la madre llegó con una hermosa torta. El niño, goloso y mandón quiso tomarla toda para sí. Su hermana, mas pequeña, indefensa, protestaba. La madre, mujer sabia, encontró rápidamente una solución correcta: Se acercó a la mesa y ordenó a su hijo: "Compartirás fraternalmente con tu hermana. Tu partirás la torta y ella eligirá la porción que desee".
En la arena electoral, las facciones en contienda están practicamente igualadas. Bueno sería para Chile que, conocidos los resultados, se abriese una real instancia de diálogo y, en vez de repartirse el país como botín de guerra, vieran que pueden hacer ambas partes para que nuestro país siga avanzando por un camino de progreso y de paz.
Los chilenos estamos cansados de gente mostrandose los dientes, haciendo declaraciones que parecen grabadas y que llevamos años escuchando. ¡Ya está bueno de tanta tontera! Ambas partes tienen personas valiosas que son opacadas por los robacámaras y los intereses creados de siempre. Reencontremos la política en que los candidatos eran candidos de verdad, en que solo perseguían el bien de los ciudadanos. Los hombres correctos en los lugares correctos. Y, sobre todo transparentes y honrados. Ya está bueno de dar puestos de responsabilidad a gente "que es del partido". Casi siempre, no tienen dedos para piano, pero que le sobran manos para robar. Y ¡Cortenla con la asquerosidad de no encontrar culpables y, cuando los hay, salvarlos con las famosas "penas remitidas"! Así no hay país que resista.
Los mineros se llevan millones, siendo empleados públicos, igual que un profesor que gana una miseria y que constantemente está amenazado de despido por ser tantos y, por lo mismo, prescindibles. Las personas, ya no se llaman personas. En estos años del marketing son solo "recursos". Totalmente reemplazables y sin derecho a pataleo y/o idemnización.
Y no comencemos con huelgas u otras manifestaciones que desarmonizan un país que debería ser de hermanos.
Deseo un país en que los que tienen mas no segreguen ni humillen a quienes no poseen nada. Un país donde los que carecen de casi todo, no tengan que delinquir para dar de comer a sus familias.
Ojalá Dios y ustedes me escuchen y podamos hacer de este país una torta deliciosa que todos podamos disfrutar.
















Para don Ricardo Aliaga
Ha dicho toda una verdad, y está bueno que la cortemos con todo eso de los "arreglines" Hay que usar, no una escoba, sino una ASPIRADORA para sacar los malos elementos . Terminemos con los 24 millones para una fiestecita, un servicio de buses que no funciona, con un TREN FANTASMA, que digan, esto NO SE VA A PRIVATIZAR, y lo primero que hicieron fue ESO, privatizar de forma muy sutil
AL QUE LE VENGA EL SAYO, QUE SE LO PONGA...