En pocas horas más se iniciarán en gran parte de las comunidades chilenas la celebración de la Navidad. Mi anhelo es que transcurra impregnada de Paz y Amor para todas y todos, en todos los rincones de nuestra patria... y también del mundo entero. Pocos días después marcará el reloj el ingreso al nuevo año, el del Bicentenario. Y mi anhelo, para lo que continúa, es que tod@s nos impregnemos de una nueva conciencia, profunda y poderosa, que nos permita rescatar a la humanidad toda de las amenazas que el cambio climático, al que también hemos colaborado todos, nos enfrenta y que hemos comenzado a percibir cada día con más fuerza y evidencias. Tengo la esperanza de que para nuestros hijos, su hijos y los hijos de éstos en todas las generaciones que vengan, haya una humanidad que tenga donde vivir con la dignidad que se merece. Los abrazo a todos, sin exclusión.















Espontánea expresión
Enrique
Inteligente, emotivo y sincero saludos de fin de año.
Tu foto, escrito, contenidos, deseos y tu especial sanidad me ha llegado profundamente, como si nos ubiésemos conocido en la juventud.
Que tu sueño de ver a todo el mundo feliz, dichoso y alegre se cumpla divinamente para que nosotros disfrutemos también de esa proyección de sanidad, paz y armonía.
Con gratitud MUCHAS FELICIDADES