El acuerdo de Copenhague no es un texto jurídicamente vinculante, ni un documento político. Se queda en una declaración de intenciones. La lucha contra el calentamiento global ha sufrido una derrota al no obtener uno de los principales objetivos, que fuera legalmente vinculante, como se acordó en la hoja de ruta de Bali (Indonesia) en 2007.
Respecto al Protocolo de Kyoto, que sí fue vinculante para 37 países, el nuevo acuerdo supone un avance porque por primera vez incluye a EE UU –uno de los países más contaminantes del mundo-, y a los países emergentes, como China, India, y... siga leyendo en otro portal
















COMENTARIOS
hace 10 horas 22 mins
hace 2 días
hace una semana