Un anuncio Pascual, esta vez con Jenaro Prieto.

Enviado por Carlos Fernandois Olivares el 18/12/2009 a las 22:44
Carlos  Fernandois Olivares

Ustedes ya conocen a Jenaro Prieto Letelier, autor de "El Socio", esta vez los dejo con uno de sus escritos, relacionado con los partidos políticos. Este escrito de plena vigencia, fue publicado en el año 1936. Ya por esos tiempos venían los díscolos, los cambios de tienda y otros.

Los dejo con el relato...

"OTRO PARTIDO"

En la audición de la radio de El Diario Ilustrado, nuestro redactor P. pronunció anoche las siguientes palabras:

"Resignados auditores:
"En esta época de maravillosa desorganización política, en que los partidos se dividen y reproducen por subdivisión como las lombrices de tierra y cada ciudadano aspira a usar una camisa de color que le dé facultad para apalear al resto de sus compatriotas, permítanme ustedes que, tomando como pretexto la Pascua, les obsequie con un nuevo partido.

"Me he adelantado a decir que es un obsequio, para que ustedes, a su vez, no incurran en la mala educación de preguntarme para qué puede servir ese nuevo partido. A caballo regalado no se le mira el diente.

"Además, en este caso hay circunstancias especiales que, si bien no justifican, a lo menos explican la creación de una colectividad política.
"La división constante de las existentes, cosa perfectamente natural tratándose de cuerpos colegiados, aconseja la creación de una entidad que, junto con respetar la legítima aspiración de cada ciudadano a hacer lo que le plazca, consulte a la vez la conveniencia de que el partido no se divida ni fusione, y, en una palabra, marche como un solo hombre.

"Para llegar a este desiderátum se ha pensado en el "Partido Unipersonal Indivisible", basado en el aforismo tan en boga entre las señoritas casaderas:
"Cada partido un hombre y cada hombre un partido".

"Esta es, señores, la nueva colectividad que me permito recomendar "a la atención de ustedes.
"Su carácter individual asegura, por de pronto, al ciudadano, la más completa libertad de acción, del mismo modo que su condición de "unipersonalidad" le evita todo roce o desacuerdo, si no con sus adversarios, a lo menos con sus correligionarios.

"Se ha tenido, además, muy en cuenta, al elaborar el programa, el darle una redacción francamente optimista, ligeramente sibilina y más amplia, si cabe, que la de sus congéneres.

"Así, el artículo primero de los Estatutos, al mismo tiempo que recalca el carácter apolítico del Partido Unipersonal Indivisible, "asegura a todos los ciudadanos el máximum de felicidad en el mínimum de tiempo, sin esfuerzo alguno de parte de ellos o de la colectividad".

 "Como consecuencia de la anterior declaración —dice el artículo II— queda  eliminada toda desigualdad de carácter material, moral y económico, sin que esto signifique una disminución de los mejor dotados, sino un aumento espontáneo y natural de las posibilidades de los ex desvalidos hasta igualarlos en situación social, cultura y renta a los ex privilegiados."

 "Empero —agrega el mismo artículo—, las personas que deseen aparecer en calidad de ricos podrán solicitar de la Dirección de Impuestos Internos un distintivo especial que les dará derecho a cooperar en forma más intensa al beneficio de la colectividad, mediante una mayor carga tributaria."

"En cuanto a reformas constitucionales, el Partido Unipersonal propicia sólo una, pero de tal naturaleza que basta y sobra para asegurar la estabilidad gubernativa bajo una fuerte autoridad presidencial, y poner coto a los inconvenientes del sufragio universal, el funesto régimen de las asambleas y demás carcomas que amenazan a las instituciones democráticas.

 "A este efecto se establece que las sumas destinadas en el Presupuesto al pago de la dieta de los parlamentarios serán depositadas, al comenzar cada período, a la orden de Su Excelencia el Presidente de la República, quien procederá a repartirla mensualmente entre los congresales que, a su juicio, hayan cooperado de un modo eficaz al mejoramiento de la legislación y a la tranquilidad y progreso del país."

"No se escapará a mis oyentes que con una disposición de esta naturaleza se corregirán los inconvenientes que la insignificancia de los candidatos, su índole subversiva, o su falta de preparación —frutos del régimen eleccionario en vigencia— podrían tener para la marcha de la República.

"Un seguro presidencial, cuya prima decreciente sería servida por las instituciones militares o civiles armadas, a fin de ir formando al Primer Mandatario un fondo de reserva en el extranjero para casos de exilio, vendría a cerrar con broche de oro —como dicen en los banquetes— estas atinadas disposiciones.

"No es mi propósito, sin embargo —aunque así lo parezca—, el fatigar a mis oyentes con una disertación más digna del boletín de sesiones que de una noche de final de Pascua.

"Me limito, pues, a pedirles que ¡mediten en las ventajas del Partido Unipersonal, y si han de hacer la tontería de cambiar de colectividad política, ¡se pasen a éste, que tiene sobre todos los demás la ventaja incalculable de variar de rumbo cuando se le ocurre sin indisciplinarse, no perder su nombre, ni fusionarse, ni mucho menos dividirse.

"Porque una vez convertido el ciudadano en Partido Unipersonal, queda a cubierto de toda división. .., salvo que, al ir a la calle, embebido en la belleza y perfección de su programa, lo sorprenda algún tranvía y lo parta por el eje. .."

1936.


Fotografías: 1) Genaro Prieto, del archivo Memoria Chilena. 2)  Dibujo del Blog "Por Antonomasia".

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