Para pobres o ricos

Enviado por Elmer el 13/11/2009 a las 13:40
Elmer

Todas las esposas que vivían dentro de los muros del castillo de Weinsberg, en Alemania, sabían de la cantidad de riquezas allí existentes: oro, plata, joyas y una fortuna incalculable.
En 1141 dC, todo aquel tesoro fue amenazado. Un ejercito enemigo cerco el castillo para tomar la fortaleza, la fortuna y la vida de los hombres que allí vivían. No había otra cosa que hacer sino rendirse.
Aunque el comandante del ejercito enemigo  hubiese impuesto una condición para que las mujeres y niños saliesen a salvo, todas se recusaron a dejar el castillo sin antes que, sus exigencias fuesen atendidas también. solo dejarían el castillo caso pudiesen colocar en sus brazos el mayor número de bienes que pudiesen cargar. Sabiendo que no conseguirían llevar gran cantidad a punto de reducir significativamente la fortuna , ellos concordaron.
Cuando se abrieron los portones del castillo, todo el ejercito se conmovió. Cada mujer traía a su marido en los brazos.
Las esposas de Weisberg de hecho conocían las riquezas que ese castillo guardaba.

(Alice & Al Gray, Histórias para o coração do homem)

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Bravo Elmer

Enviado por el 20/11/2009 a las 11:42
román campos

Hacía tiempo que no se decía algo bueno para  solidificar la presencia masculina dentro de la Sociedad. El hombre fue primero, abrió la brecha del tiempo, sembrando la tierra, esta germinaba y germinaba y apareció la Mujer,  Era mucho la era y había que trabajar. El hombre vio que era bueno tener compañera y la ayudo y la protegió y la invito  a participar en la tarea. Fueron felices a lo largo del tiempo y la compañera aprendió que también estaba llamada a liderar, a llevar y a conducir la carreta. Vio que podía  y lo hacia bien.
El hombre aminoró el paso y dejó  que la mujer condujese, hoy día la mujer a conquistado un ámbito más y puede decirse que ha llegado a la altura de los hombres. pueden crear, dirigir, tomar decisiones. El deber del hombre es seguir cuidándolas, ayudándolas, permitir que se sientan importantes. El hombre  debe admirar a su compañera, debe bajar  de su trono y debe ponerse a la misma altura de la mujer, con respeto y admiración por tan necesario  bien que se nos ha dado. Dios bendiga a la mujer.


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