"¿Para qué le hablas a los jóvenes si ellos no votan?", le dijo un político de larga trayectoria a un debutante candidato al Parlamento. Más o menos cierta, la anécdota refleja una realidad inexorable: la masa votante en Chile ha "envejecido" y un porcentaje no menor de ella se ubica sobre los 60 años de edad.
Mientras los jóvenes no se inscriban en los registros electorales o no participen a partir de un eventual sistema de inscripción automática y voto voluntario, no necesito prometerles nada.
A los que sí debo prometerles todo, es a quienes votan. Pero no a todos. Cuando hay grupos o segmentos de la población claramente identificables, es más fácil conocer sus necesidades y, por ende, lo que podemos prometerles.
Este es el caso de los adultos mayores, uno de los objetivos más disputados por los candidatos en campaña. Sólo piense: ¿En cuántos municipios se celebró haber pasado agosto y cuántos candidatos a diputado hubo en esos festejos?
Un candidato presidencial visita un Taller de Adultos Mayores para celebrar el mismo evento y otro se aventura a prometer que reducirá gradualmente el 7% que se cobra en Fonasa a este segmento.
Todas acciones válidas como estrategia electoral, pero que también vale la pena mencionar para que quienes son, además de adultos mayores, "electores mayores" sepan tomar una decisión en conciencia y no deslumbrados por anuncios que en época de campaña, pueden impresionar tanto como la gigantografía más imponente.
















Adultos mayores... pero no ingenuos.
Estimado amigo:
Concuerdo con Ud. que próximos a un período electoral, los candidatos presidenciables y a parlamentarios están "visiblemente" interesados en solucionar los problemas de los mayores: eliminación del 7 por ciento que se descuenta por salud, entrega de un carné que los identificará para múltiples beneficios, en la mayoría de las comunas se celebró haber pasado Agosto, y ahora ya se anuncian preparativos para carnavales con el fin de festejar la llegada de la Primavera.
En otras palabras por fin y repentinamente se aproxima la alegría para todos los ciudadanos mayores. Los mismos que actualmente con 70 ó más años, no sólo conocen la historia política de nuestro país, sino que más aún han sido sus propios protagonistas. Que guardan muy bien en su memoria la actuación que muchos políticos han tenido en sus diversos cargos públicos. Del universo electoral, los mayores representan más de 2 millones de votantes (el 25 por ciento aproximadamente). ¿Serán todos tan ingenuos y se dejarán deslumbrar por tantos "voladores de luces"? Tengo la plena seguridad... que ser adulto mayor es una persona que adquirió gracias a sus vivencias y experiencias un mejor sentido de resolución y analiza seriamente sus decisiones.
Gracias por su interesante artículo.