La condición ciudadana es
aquella que permite que hoy las personas hagan valer su humanidad. Se
podría decir que es este estado uno de los mayores logros alcanzados
por la civilización moderna. Ser
ciudadano es ser parte del espinazo del orden social de la modernidad,
ya que esta condición nos permite ser actores claves dentro de las
comunidades existentes. Las
características propias del ciudadano varían según cada cultura,
religión y régimen político, por lo mismo la sociedad en la que se
encuentra inserto un individuo, determinará gran parte de sus
particularidades y de su forma de desenvolverse con sus pares.
En
el mundo existen sociedades liberales que permiten que sus ciudadanos
generen cambios y propuestas, y que expresen a viva voz sus opiniones,
formas de vida, costumbres, etcétera. Por otra parte existen sociedades
paternalistas que tienden a proteger a su población, siendo más
represivas y “llevando de la mano” el desarrollo de estas comunidades. En
el caso de los Gobiernos que adoptan una actitud paternalista frente a
los ciudadanos, generalmente las personas se acostumbran a recibir sin
realizar un mayor esfuerzo. Muchas veces se dedican a criticar sin
generar propuestas que puedan contribuir con cambios beneficiosos para
la sociedad. A largo plazo esta condición genera ciudadanos
descontentos, pasivos e incapaces de realizar acciones concretas.
El
responsable de que las personas caigan en esta condición no es sólo el
Gobierno, sino que gran parte de la culpa la tienen los mismos
ciudadanos, quienes son incapaces de cambiar su condición. Es
así como uno de los puntos fundamentales de la RSSC (La Responsabilidad Social de la Sociedad Civil ) es mantener una
actitud proactiva frente a ciertos temas de interés social, es decir,
ejecutar acciones concretas que permitan solucionar problemas, y no
esperar que un tercero lo haga por nosotros. Dentro
de este punto la información juega un papel fundamental, puesto que un
ciudadano responsable socialmente debe estar al tanto de aquellos datos
que tienen directa injerencia en su realidad.
Un
ciudadano informado podrá asumir una actitud proactiva dentro de la
sociedad, participando en todas aquellas actividades que lo atañen
directamente. Sólo asumiendo esta actitud se estará expresando
públicamente la preocupación y el anhelo de modo individual. Obviamente,
los lazos y redes sociales que existen en una comunidad son
fundamentales para hacer escuchar las necesidades individuales como la
voluntad de la ciudadanía de forma grupal. La
participación de las personas a nivel político, religioso, cultural,
entre otros, permitirá que la sociedad conozca las diversas opiniones
que coexisten dentro de una misma comunidad, y así se podrá dar
solución a muchos temas que permanecen en silencio.
En
conclusión, la Responsabilidad Social Ciudadana conlleva una cuota
significativa de pro activismo en el actuar diario, ya que una actitud
pasiva no ayuda a superar los problemas que se puedan tener. La voz y
fuerza de las comunidades puede ser una herramienta efectiva para hacer
notar nuestra opinión y nuestro parecer, por ende sólo llevando a la
práctica esta actitud se conseguirán aquellos puntos que pueden cambiar
a las sociedades modernas.
¿Qué es la Responsabilidad Social de la Sociedad Civil?
Para comprender a fondo qué es la Responsabilidad Social de la Sociedad Civil, les presentamos Temas de RSSC (reflexiones a partir de contenidos atingentes a la RSSC), Casos de RSSC (testimonios ejemplificadores de los temas de que se tratan), y Herramientas de RSSC (consejos prácticos para introducir el lector en los temas presentados).
La
idea es presentar en forma global Temas, Casos y Herramientas de
Responsabilidad Social de la Sociedad Civil de interés público, y que
ayuden a una mejor comprensión de la RSSC.
Texto copiado desde Fundación PROhumana es una organización sin fines de lucro que desarrolla su trabajo en el área de la Responsabilidad Social Empresarial y Ciudadana.















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