Había una vez un hombre que andaba en bicicleta.

Enviado por Noeli S Román el 14/05/2009 a las 12:27
Noeli S Román

Iba, como siempre iba por esos caminos tan conocidos, caminos de antaño, de los recuerdos de la niñez, un camino que llevaba a la orilla del río Claro. La bicicleta, reposando, esperaba que él se bañara un largo rato cerca de los inmensos sauces llorones -ciertamente que lloraron su extinsión que ocurriría al aumentar la inconciencia humana-.

Partían, bicicleta y hombre, frescos de vuelta a los caminos y senderos, y así por años, hasta que un día ante ellos apareció una muralla que violentamente les impidió el paso... Él hoy yace tendido en una cama de hospital (paraplejico) y la bicicleta yace en un rincón perdida... añorando el rodaje por los caminos.

Mente y máquina unidos en el mismo dolor por siempre.

Etiquetas:

Que triste

Enviado por el 14/05/2009 a las 12:45
laura margarita

Lamentable final para un deportista, tal vez chocó, porque no se fijó.


Motivos sobran...

Enviado por el 14/05/2009 a las 20:48
Noeli S Román

Para caerse de una bicicleta los motivos sobran. Pero el escrito no habla de motivos, habla de accidentes que suceden quién sabe porque.

Y así fue que el hombre que andaba en bicicleta dejó de pedalear...


Bendita bicicleta

Enviado por el 30/08/2009 a las 23:46
román campos

Aquel artilugio rodante tiene algo de espectacular, su forma extraña, ese girar  acompañado siempre por la que la precede o la antecede... esa estructura maravillosa que permite que  sus aterrizadas circunferencias  se acompañen siempre siendo cómplices en la huida precipitada, o en el esfuerzo descomunal para llegar al deber, o para  salir en loca  carrera cortando el viento compañero  y otear el horizonte todo plañidero de aventuras y descubrimientos en ese manto de colores dignos de la más excelsa paleta nunca jamás vista y presente ante  los ojos míos que dan fe que  están invitando a todos a descubrir  y a agradecer una vista tan maravillosa.- Amigos/as… las cosas suceden… que raro misterio hay detrás de esto nos preguntamos... y es cuando  empezamos a conocer el otro ingrediente  de ese cuadro fantástico que se denomina vida. El exceso de amor  que rodea al hombre está presente en forma insospechada muchas veces  y permite que sucedan cosas  para entender mejor algunos estadios en los cuales no hemos entrado. Allí es cuando conocemos el valor de la entrada, allí es donde nos damos cuenta de lo ricos  o pudientes que podemos ser porque estamos pagando palco para contemplar el espectáculo y nosotros mismos somos participantes en este juego maravilloso de ir tras el aplauso o la rechifla. Estamos caídos desde  el vehículo  pero estamos subiéndonos  a otro transporte  que nos llevará más lejos si sabemos  entender el motivo del próximo viaje. -descuido-accidente-misterio-
La verdad es que el hombre recién ha comenzado a pedalear.


¿Y todo ese mundo de palabras a raíz del hombre que andaba en bicicleta?

Enviado por el 17/11/2009 a las 13:17
Noeli S Román

Gracias por tu artículo tan lleno de filosofía.

Me pregunto si la prosa anterior fue escrita a raíz del "hombre que andaba en bicicleta", del misterioso hombre que iba por el mundo en bicicleta. Dicho artefacto está sin vida desde el día del accidente. Y creo que llora, fantasmal, del dicisiete de setiembre la ausencia definitiva de quién la pedaleaba. coti_50@yahoo.es   Noelí.


El Hombre que andaba en bicicleta...

Enviado por el 17/11/2009 a las 13:30
Noeli S Román

El hombre que andaba en bicicleta siguió el camino de las nubes el diecisiete de setiembre de 2009, a las diez de la mañana. Se fue tarde. Él era madrugado, esperaba, quizá, volver a ver su máquina de dos ruedas, a su hogar y lugar de nacimiento. Pero no pudo volver, sino en un cajón llevado a pulso por quienes lo querían, sus amigos en la ruta d ela vida.


De regreso a Casa

Enviado por el 17/11/2009 a las 15:03
román campos

Nostálgica Amiga.
Nadie va de regreso a ninguna parte. Todos estamos aquí. Algunos no nos vemos, otros se ven, aquellos son irreales, estos son imágenes, lo que realmente es real son nuestros sentimientos, los recuerdos que están siempre junto a nosotros, y  ¿quién puede morir si se encuentra vívido en nuestra mente? con ese cariño con que nos trató, con esa sonrisa que nos regaló ¿cómo puede estar ausente aquel que me ayudó en la dura caminata por la vida?...¡no! ...estará siempre conmigo... no habrá despedidas, ni lastimosos viajes... estaremos juntos, siempre, como un solo espíritu, flotando y mecido por el aire sin saber hacia donde pero juntos, sin horas ni espacios, sin dolores ni ausencias, de la mano, amándonos siempre. Los amigos trasladaron  unas conocidas imágenes u objetos pero se trajeron algo que permanecerá por siempre. El amor  por el amigo que está jugando en otra esfera, esperando por nosotros...porque este maravilloso juego, aún no termina. Sí, mi querida Amiga, todo esto por el hombre que pedaleaba una bicicleta.

 


Hace tiempo que pasamos agosto. Pero aquí va lo que escribí para el diario la Nación ( no se publicó).

Enviado por el 17/11/2009 a las 17:47
Noeli S Román

Salí de la casa, doblé a la derecha y me fui caminando derechito por el mes sin mirar hacia ningún lado. Decidí esperar su fin caminando sin descanso; caminé rápido para que ni siquiera un estornudo me alcanzara. Fui botando por el camino todas las amarras que me tenían atada a las paredes de mi casa: hacer de comer, botar la basura, hacer y deshacer camas, bañarse, intercambiar palabras con la vecina de éste o del otro lado y servir a los comensales que jamás quise invitar a la mesa, a mi mesa. Aunque aquí no hablo de quienes quise o no quise invitar a mi cama; porque aún es invierno. Ya está por venir la primavera…

Y fui caminando dejando atrás ciertos infortunios, a veces corría, para que ni siquiera la nostalgia me alcanzara; porque a esta edad es difícil cambiar la rutina en treinta y un días de plazo.

De repente un perro, que escapaba igual que yo, me seguía saltando y brincando por agosto. Se debe preservar en este simpático mes del año que arrastra consigo algunos descuidos y a algunos descuidados.

Agosto es un mes diferente en donde lo rutinario deja de ser razonable porque el tiempo varía al transcurrir cada hora.

Y aquí me ven corriendo a prisa hasta las doce de la noche, enarbolando la bandera del triunfo transpirada y victoriosa: falta un minuto menos algunos segundos.


Comentarios de este artículo en RSS

HERRAMIENTAS COLABORATIVAS

RSS Technorati Creative Commons

Noticias

Noticias de SENAMA

Cargando contenidos...