Cansada la piedra del sol el viento y el agua buscó rumbo nuevo, cansado el rumbo de la piedra buscó arena, feliz la arena encontró al sol, quien le contó de sus andanzas con la luna, a quien adoraba y le decía que por ella se hundiría en el mar (eso parece verdad para ti?? jeje), coqueta la luna se miraba vanidosa en el charco frente a mi casa, yo incauto la quise mía y mojé mis dedos, como es verano refresqué mi rostro, mi sin sentir y mi amor oxidado, cansado el amor de mis patrañas se alejó bostezando, medio borracho entre dos mujeres que ondeaban sus carteras. Yo me quedé mirándolo con desgano y un tanto borracho bebí un trago de vino y nadé en dirección contraria, increpando al sol por no hacer lo que dice por ella, insultándola a ella por no dejarse acariciar, escuchando la arena y su espacio de vientos, aguas y miradas.
Cuento de playa. Imagen: Pan de Azúcar, Región de Atacama, Chile.















Comentar a Freddy Araya Valenzuela
Muy original, ¡me gustó mucho tu forma de escribir!
Como utilizas los elementos que describes para transformarlos casi en un poema. Vas entrelazando de tal manera las palabras que cautivas al lector desde un comienzo a continuar leyendo.
Describes el paisaje de tal forma que no hay que mirar la postal para imaginarlo. En fin, que agradable fué leer tu cuento de playa.