Cuando se sabe de acciones violentas, a través de los medios de comunicación, protagonizadas por niños causa estupor en la opinión pública, duele ver a los padres, amigos, profesores de estos niños, explicándose o excusándose por “no haber sabido frenar” o diciendo “son de temer, nada se puede hacer con estos niños”
He conocido varias de estas situaciones, niños involucrados en situaciones violentas y delictivas, quedando con la sensación que ya nada se puede hacer con ellos, todo es tiempo y recursos perdidos. ¿Quién debe asumir la responsabilidad de estos niños violentos, agresivos y/o desadaptados?
Rasgamos vestiduras y no se toman las medidas adecuadas para prevenir esta conducta.
Los padres de estos niños al ver que se les escapan de las manos, (con miedo y temor, al propio niño, a su familia, a su entorno, pero no se ve la situación en su real dimensión,) lo hablan muy despacio se culpan entre ellos primero, después la culpa es de sus pares, y de los profesores sin reconocer que son niños de frentón, mal criados, no se impusieron los limites necesarios, permitiéndoseles todo o casi todo, abono perfecto para que estos niños hagan siempre su voluntad, sin importar las consecuencias, ni consideraciones hacia nadie, lo que les traerá serias complicaciones en el desempeño de sus roles a futuro
La ausencia de límites, promueve, la rebeldía, y el sentimiento de abandono que se acrecentara hasta el punto de agredir a sus propios padres y/o profesores y pares o, sencillamente, porque no tiene inculcado el concepto de respeto, y del autocontrol, como tampoco se le permite desarrollar la habilidad que le permita ponerse en el lugar del otro, sencillamente porque se le a “educado” en un medio demasiado permisivo, con falta de comunicación tanto familiar como escolar, pasando al poco tiempo a las filas de los desertores de la educación, y ya adultos, son conflictivos, con baja autoestima y siempre la culpa será de los demás.















guaaaa
Por estos lados nadie dice nada?
ligia