"Dias de radio" de tres antiguos locutores de la 8a. región.

Enviado por Fernando Contreras Barrientos el 21/01/2012 a las 12:30
Fernando Contreras Barrientos

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Recientemente se realizó, organizado por la Escuela de Periodismo de la Universidad de Concepción, en el marco de la Escuela de Verano 2012 el coloquio denominado “Comunidad, ciudadanía y radiodifusión. Una tarea de otrora y ahora”, que se desarrolló durante dos días, contando con la presencia de cerca de 50 personas todas las cuales eran parte de radios comunitarias de las comunas de Concepción, Dichato, Talcahuano y Hualpén, entre otras.

En la primera jornada intervinieron tres hombres de la radio tradicional, voces autorizadas con más de 40 años en el dial de la octava región: Haroldo Crisosto Ahumada, Fernando Contreras Barrientos y Raúl Sandoval Villagrán, quienes narraron sus experiencias en especial, cuando juntos ocupaban los micrófonos de la desaparecida Radio Almirante Latorre, CC.82 en el dial AM. De Talcahuano.

“Juntar de nuevo estas tres inolvidables voces, señaló el periodista y docente, Carlos Oliva Quezada, uno de los organizadores del encuentro junto a Juan Costa Tramón, en un comentario publicado en el diario “EL SUR”, dejó de manifiesto al narrar sus experiencias que el servicio público y la orientación comunitaria no son cualidades  exclusivas de las radios de mínima cobertura. La mayor parte relatada por los invitados, se concentró en la antigua radio “Almirante Latorre”, sus recuerdos anécdotas e historias compartidas, le pusieron la nota de viva nostalgia a la  jornada” Programas que aún están en la memoria de los auditores de la zona, como: “Antena Porteña  y los diálogos de don  Crispín y la Sra. Concepción”, “Club de Exitos del mediodía”, “Alegres Tardes de la Juventud”, “Mejico Canta”, “Con permiso soy el tango”, animado por Ana Magaly Almedra y el “Informativo El Coloso”, entre otros, volvieron a la memoria de los asistentes.

“Las intervenciones de estos antiguos profesionales, continúa Carlos Oliva,  terminaron por asociar el quehacer radial de hace 40 o más años al servicio público, a la participación ciudadana o desarrollo social. Es decir las mismas orientaciones que hoy guían la labor de las radios comunitarias. Fue emotivo escucharlos. Es claro, pertenecieron a otra época. Evidentemente su generación –de los años 60- tenía un notable favoritismo de la comunidad, pues entonces ni la TV y mucho menos Internet, estaban para rivalizar con la radiotelefonía”

Al referirse a las radios comunitarias. Crisosto. Contreras y Sandoval, lo hicieron con respeto y admiración. Ellos reconocieron en la que gente que trabaja en este medio alternativo, el fervor, el entusiasmo y el compromiso, como valores fundamentales de su gestión. Los míticos locutores, agradecieron finalmente el reconocimiento del que fueron objeto por parte de las autoridades de la Universidad de Concepción.

Buen aporte el tuyo Fernando...

Enviado por el 31/01/2012 a las 20:15
ana torres

Buen aporte el tuyo Fernando, somos muchos los que recordamos los días de gloria que vivió la radio y todo lo que significó en entretención y cultura. Además cómo despertaba la imaginación escuchar las muy bien timbradas voces de los protagonistas de las comedias de moda... qué importaba que la realidad fuera otra... si para cada uno, ellos eran todo un dechado de belleza ! no podía ser de otro modo con esas voces aterciopeladas. Con su voz y tonalidad, bastaba para tener admiradores,as por montones. Lindo tiempo sin parafernalia,  sin la comidilla de seudo periodistas "especializados", ni nada que distrajera la atención.

un saludo amigo.


Gracias Anita.

Enviado por el 02/02/2012 a las 13:21
Fernando Contreras Barrientos

Muchas gracias por tu gentil comentario, Anita, Si escribí esta nota no fue con el ánimo de cierta suficiencia o algo parecido, muy por el contrario, fue para compartir momentos inolvidables que viví en ese Taller de Comunicaciones de la Universidad de Concepción, que me permitió reunirme con amigos y colegas que no veía hace 25 ó más años, porque cambiamos de residencia. y/o nos fuimos a otras emisoras.
Al contar nuestras experiencias a jóvenes que desean seguir nuestro camino, primero fue explicarles que la radio de antaño era la mejor escuela, que los más antiguos se convertían en nuestros profesores, muchos de ellos habían sido estudiantes de derecho o de otras carreras universitarias, pero dejaron sus estudios por la atracción de la radio. De ahí que la locución era distinta, se exigía el amplio dominio del idioma. Lo sueldos quizás eran mejores, no llegaba la TV, por tanto había mayor captación de publicidad y quizás lo más importante, que los auditores desconociendo nuestros rostros, tenían una especial empatía con nosotros, era increíble el especial y mágico lazo que se tejía entre el trabajador radial y sus radioescuchas.
Se habló que las campañas solidarias para ayudar al más necesitado, eran patrocinadas por este medio, compra de sillas de rueda, medicamentos de alto valor, colaboración a familias siniestradas, recados o mensajes a localidades vecinas y tantas otras situaciones que se cumplían a favor de la comunidad.
Mi colega Haroldo Crisosto, quién dejó sus estudios de odontología porque fue absorbido por la radio, fue muy claro: Nosotros nos esforzamos por ser mejores, por “el amor” que sentimos por este medio. Y la radio se sabe que es querida por todos. A pesar de las nuevas tecnologías, siempre está primero: más rápida en la noticias, la primera que comunica desde el lugar donde ocurrió determinado acontecimiento y en todas las encuestas que hasta hoy se han realizado: la radio ocupa el primer lugar en credibilidad.


Valores que perduran

Enviado por el 07/02/2012 a las 22:23
Antonia Frias

Indudablemente la radio es y será indispensable. Todavía recuerdo las noticias sobre el avance de los aliados en la segunda guerra mundial, la preocupación por los que estaban en la escena de los combates, la importancia de las radios de onda corta, la evocación histórica que a veces se hace de las primeras grabaciones conocidas, la radio en las situaciones extremas, su llegada a todos los puntos del país cuando han habido terremotos y nos hemos quedado sin electricidad, ese hilo que nos ha mantenido informados en momentos de difíciles y tantos hechos dramáticos de nuestra historia que han quedado registrados para siempre. ¡Viva la radio!


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