Tuvimos un perro cuando éramos niños, que mi papá lo rescató de una camada de hermosos perros finos, no se porque nació al final un perrito negro flaco y sin cola, mi padre dijo: “a éste nadie lo va a querer” y por lo tanto regaló los más bellos y nos quedamos con el más debilucho.
Nunca he visto un animalito más inteligente que ése, vivió como 18 años y llegó a ser uno más de nuestra familia.
Nosotros vivíamos en el cerro Placeres de Valparaíso y nos fuimos a vivir a Quilpué, una ciudad bastante distante de Valparaíso, un día que mi mamá viajó a Valparaíso el Choco la siguió y sin que ella se percatara se subió al tren, ella dice que lo vio al bajarse en la estación Barón y no supo que hacer, así es que lo dejó ahí y se fue a hacer lo que tenía que hacer, pero pasaron los días y eso se convirtió en una tragedia, mis hermanos iban a Valparaíso lo buscaban y nada, en ninguna parte aparecía nuestro amado perro. Un día mis padres fueron a visitar a mis abuelos que vivían en Villa Alemana y ahí se encontraba de visita mi tío Rafael hermano de mi abuela, conversando llegaron al tema de la perdida de nuestro perro y lo apenados que estábamos todos por eso, cuando mi tío le pregunto a mi papá ¿Cómo es tu perro Choche?, mi papá dijo: “es negrito, chiquito y no tiene cola”,¡no puede ser! exclamo mi tío ,que vivía en el cerro Placerse al igual que lo habíamos echo nosotros, y dijo: “hace como una semana que llegó un perro a mi casa y se echó en la puerta y por más que lo eche no hubo caso que se fuera, así que tu tía me dijo que lo entrara al patio, porque no pudimos deshacernos de él”.
Al otro día que era lunes mi papá salió de su trabajo y se fue a ver el perro y efectivamente ¡era nuestro perro! ¿Cómo llego allí, como supo que él era de nuestra familia? es algo que jamás podremos saber, pero nuestro querido perro llego feliz a nuestra casa, venía con mi papá con una dicha tan grande, que desde entonces no puedo aceptar la afirmación de que los animales no son inteligentes ¡porque el choco, nuestro perro, si lo era y mucho!
















Alegrías me has dado con la historia del Choco.
Eva, así son estos hermanos menores, inteligentes, fieles, una gran compañía, amigos de los niños, traviesos, etc.
Hace poco me llegó un correo de un amigo, mostrando las gracias de un perro, para sacar una pelota del medio de una piscina, al ver este video uno se da cuenta que estos animalitos... ¡¡ piensan !!, a estas alturas creo que más que nosotros (tropezamos con la misma piedra, más que dos veces), aquí este perro 1º toca el agua y despues se las ingenia para sacar la pelota, sin lanzarce a la piscina.
Siempre los perros llegan a su lugar de donde salieron, al parecer por el olfato (seguirán la huella que ellos dejan), nuestro perro se nos perdió en la playa (se enamoró), anduvo 2 días perdidos y todos los niños (hija y sobrinos buscándolo), hasta que llegó todo revolcado y... ¡¡ feliz !!, salió de "juerga" y lo pasó bien, mientras el drama de su pérdida estaba en su casa...
Muy bien por tu perro Choco...