Esta es una hermosa historia de amor.
Dios permitió que desde que tenía pocos años en este planeta tierra (7 aproximadamente), cantara como solista en las iglesias de uno de los pueblos de la zona central de Chile. Pasó el tiempo y con más edad, seguí cantando y en un Mes de María del año 1959, uno de los integrantes del coro, me dijo que cuando hacía el solo, una hermosa jovencita miraba hacia arriba. Le rogué a mi compañero que me avisara cuando eso sucediera, y así lo hizo. Me acerqué a la baranda y efectivamente, era hermosa Le hice una seña con la mano pero ella giró bruscamente su carita y no volvió a mirar pero, al terminar la ceremonia, bajé rápidamente y le dije que había cantado con toda el alma para ella. Me miro sorprendida y no hizo ningún comentario, mientras apareció una señora que con mirada severa, se interpuso y la llevó consigo. Las seguí a prudente distancia y supe dónde vivían, cerca, a unas cinco cuadras de la iglesia. En la ventana, un pequeño letrero ofrecía trabajo de Alta Costura para damas. Conseguí con una amiga visitarlas con la intención de mandar a hacer un vestido. Cuando llegamos, nos abrió la puerta la bella niña quien, siendo bajita, era escultural y dulce al hablar. Le dijimos la causa de nuestra visita y llamo "a su tía", mientras nos ofrecía sentarnos, mirándome airada de reojos y desapareciendo enseguida. Cuando la tía tomaba las medidas a mi amiga, pedí pasar al baño. La tía la llamó:"Elenita", muéstrale el baño al joven. De paso, le expliqué que conseguí venir con mi amiga para poder verla a ella, lo que cambió su semblante
Con una deslumbrante e inocente sonrisa. Volví varias veces a preguntar por el vestido de mi amiga hasta que un día, la Sra. Orfelina, sentados en el living, me dice: ¿Qué pasa joven? Hace una semana su amiga retiró su vestido y lo pagó. ¿Por qué insiste usted? Hable con su amiga. -Perdone señora pero, yo las respeto mucho y quiero rogarle no se enoje pero...-mientras estaba nervioso y colorado como tomate-, yo soy Alcibíades F.A.A.L., soy soltero sin compromisos y trabajo en la I. Municipalidad de de Santiago desde hace seis años y estoy haciendo una buena carrera como funcionario.- ¿Por qué me dice todo esto joven... -Mi silencio fue tan largo mientras trataba de controlar mi agitada respiración, que la Sra. Orfelina me animó diciéndome con una sonrisa: No tema, converse con su amiga y pregúntele a ella por el vestido. En ese momento divisé a Elenita en el pasillo, algo escondida, también nerviosa y sobándose las manos... No sé de dónde saqué fuerzas y con una voz ronca que desconocí en mí, le dije en un susurro pero atropelladamente: Señora, le pido permiso para visitar a su sobrina... porque me interesa seriamente... -y respiré profundo-. Un gran silencio, incómodo, tenso. De pronto, vi que la tía observaba a Elenita quien la miraba angustiada. La tía parándose, me dijo: -Tengo que conversar con mi sobrina....Es lunes, regrese el Sábado y le daré una respuesta- Muchas gracias señora. Me retiré sintiendo temblar mis piernas. Y cerré la mampara. De nuevo toqué el timbre y me dijo: ¿Qué pasa?, Por toda respuesta, le entregué dos ramos de flores que había dejado al entrar. -Por Dios- dijo y me fui...Sería largo contarles con más espacio y detalles cosas lindas pero, tuve la suerte de casarme con esta mujer maravillosa con quien compartí dos años de pololeo y 43 años de feliz matrimonio.
















Debes dar gracias por eso
Porque conocer al amor de tu vida tan joven y tener un matrimonio feliz por tantos años, es una gran bendición, porque creo que es el sueño dorado de todos y tu lo conseguiste, te felicito por tu valentía, aunque creo que el amor nos hace muy valientes, un abrazo con cariño para ti hombre enamorado