Concurso literario

Enviado por Willi Kaufmann Cabiol el 14/11/2008 a las 20:02
Willi Kaufmann Cabiol

libro 2Todo iba de maravillas. La I. Municipalidad de Vitacura llamó a los mayores de 60 de todo Chile a participar en su IX Concurso Literario Vitamayor, año 2008. Llegó el día de la premiación. La extraordinaria infraestructura del Centro Cívico de la Avda.  Bicentenario, la fina invitación del Alcalde, el amplio y confortable salón de actos, la presencia del jurado compuesto por destacadas escritoras y la presencia de más un centenar de concursantes, muchas más damas que varones, pero de cuello y corbata... ellos, le dieron al acto un marco de solemnidad y un no menor gratificante sabor a ser dignamente considerados aunque, como en mi caso no obtuviera galardón alguno. Al final de la ceremonia pasamos a servirnos un escaso, pero sabroso cóctel, oportunidad especialmente dada para conocer a nuestros "colegas" escritores. Allí fue donde se dio lo insólito. Como premio de consuelo se nos dijo que recibiríamos a la salida, un ejemplar anillado conteniendo los seis cuentos ganadores. Tal vez la Corporación Cultural no si imaginó la alta concurrencia, y/o  varios de los presentes cogieron más de un ejemplar,  pero el hecho es que los anillados no alcanzaban para todos. La amable señorita se vio sobrepasada por una multitud de manos que se abalanzó a arrebatarte los cuadernillos. Como yo soy tímido para toda circunstancia que implique acciones de violencia, sólo veía pasar sobre mi cabeza y rozando como aviones de acrobacias decenas de impresos que amenazan arrancarme los lentes. El destino sin embargo, tratando de equilibrar la balanza de la audacia, me permitió en tres oportunidades recibir uno de los tan apreciados anillados, pero también en las mismas tres, tres distintas distinguidas señoras me los sacaron de mis propias manos, sin que pudiera oponer suficiente resistencia, recordándome así episodios vividos a diario en una época que nadie quiere recordar, pero que en vez de literatura, se trataba de pollos y otros menesteres domésticos. Esta vez la cuarta fue la vencida y perdiendo mis modales, no lo solté, no lo solté y no lo solté.

 

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Nuestra esencia

Enviado por el 14/11/2008 a las 20:21
EVA LETICIA DEL CARMEN  FIGUEROA FREZ

Willi te apuesto que aunque hubiesen echo mil copias, igual habrían sido pocas, porque está en nuestra esencia, cuando algo es regalado, sacar más de uno, ¿para qué? porque si no más, porque es gratis y ahora no podemos decir que fueron jóvenes irrespetuosos, si no personas mayores que deberían predicar con el ejemplo, eso se llama ser "Chileno", apostaría que no va a faltar la señora que le regale ese libro de cuentos a alguna amiga para la navidad, siempre tratando de sacar provecho de todo, igual que en esos tiempos que tu recuerdas cola que uno veía se ponía, no importa lo que vendieran había que comprarlo jajaja


Felicitaciones por aventurarte

Enviado por el 15/11/2008 a las 11:24
Enrique Boye Soto

Willi, saquemos de tu experiencia lo más valioso. Personalmente te felicito por haber enviado algo de tu producción. Tú ya escribes desde hace tiempo e incluso tienes muchos seguidores. El tiempo dirá, porque escribir, revisar,, mejorar y presentar a la larga va formando al creador y desarrolando el talento. Y por ello te felicito. Es mi modesto premio a una pluma que nos brinda muchos gratos momentos.

Enrique


Lo importante

Enviado por el 15/11/2008 a las 13:36
Willi Kaufmann Cabiol

Un viejo dicho nos recuerda que lo importante no es ganar, sino que competir. En mi caso, tampoco lo es competir, sino que participar. Me hizo bien a mi que me disciplinó para escribir mi cuento. Luego lo publicaré...claro en Ligas Mayores y en mi blog personal, y si a algunos de mis generosos amigos y amigas les gusta lo que escribo, me doy por satisfecho, feliz y en paz con mi escritor aficionado interior que puja por parir. Un abrazo para todos que materializo en el liguero mayor: Enrique Boye Soto


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