Vivimos la vida como si el mundo se fuera a acabar en cualquier momento, especialmente aquellos que residimos en el Area Metropolitana. Quiero invitarlos a sumarse a mi cruzada por lograr un estilo de vida más calmado y amigable.
Intentemos concentrarnos más en nuestro presente, en lo que estamos haciendo en este preciso instante, sin distraernos ni con lo que hicimos, ni con lo que haremos y lo más importante: hagámoslo bien, tomándonos todo el tiempo que sea necesario y poniendo en ello todas nuestras energías y capacidades positivas.
Démonos el tiempo para saludar mirando a los ojos, para tomar un café con un amigo (a) y escuchar atentamente lo que nos quiere decir.
















¡No!...al vivir apresuradamente
Jorge:
Comparto plenamente eso de que “la vida no es una emergencia” y que debemos dar el tiempo necesario y actuar positivamente, me uno a tu cruzada para un estilo de vida más calmado y amigable. Practico desde hace un tiempo un pasar más relajado, sin tantos apuros y cuando algo no me resulta, lo dejo para un después; he dejado atrás la competitividad y la prisa. Trato de ser más amigable con las personas que me rodean, compartiendo tiempo y solidaridad. Estoy pasando por una etapa feliz, haciendo lo que me gusta, sin presiones ni reglas impuestas. Saludos.