Pero, resulta que no nos hablamos… ¿Quién perdió la razón primero, tú o yo?
¡Ayer olvidé algo importante, lo se!... ¿Pero qué fue lo que olvidé? Y si era algo importante ¿Por qué lo olvide?
¡Esa nube en mi cerebro! "Anota todo, anota todo" ¿Dónde dejé el lápiz y la libreta? ¿Dónde anoto eso tan importante que no debía olvidar? ¿Dónde anoto? ¿Qué debo anotar? ¿Qué no debo olvidar? ¿Quién eres tú? ¿Quién soy yo? ¿Anoto qué?
















Un saludo emocionado
Estimada Rebeca:
Impactante relato!! Me gusta repasar los escritos de ligas, y me encuentro con esta cosa descarnada, que me remece y me recuerda que de a poco, veremos como lo cotidiano y lo más trascendente se nos irá marchando como en una cruel, despiadada nebulosa. Seremos testigo nosotros mismos de esta etapa en nuestra vida, que nos irá cambiando como persona, y nos alejará paulatinamente del entorno... y es nada más que el paso de la vida y el costo que más tarde o temprano nos cobrará. Cuando ya no seamos protagonistas, cuando nuestra voz ya no importe.
Emocionada te saludo, con un abrazo