Durante el 2004, Madeleine Dupont y María Eliana Christen, ambas mayores de 60 años, sorprendieron al mundo al cruzar el Atlántico piloteando un avión monomotor. No tardaron en llamarlas "las abuelas voladoras" como un signo de cariño y de sorpresa ante la arriesgada hazaña de estas mujeres. No obstante, nadie se atrevería a llamar al Presidente Lagos, de 67 años, o a algún ministro de Estado "abuelito". Publicado el 13 Abr 2005
Tendemos a infantilizar a los adultos mayores, a acercarnos a ellos con una mirada asistencialista. Ya sea por costumbre o porque realmente consideramos que no tienen las mismas capacidades que los más jóvenes.
"Culturalmente hay una tendencia de todos a tratar a los adultos mayores como abuelos, en esta forma cariñosa se trasluce el no verlos tan activos ni dueños de todas sus acciones. Si bien en los últimos años ha habido un mejoramiento en instalar el concepto de adulto mayor, creo que todavía nos falta mucho. Todavía a nivel de las familias, de los clubes, se sitúan en una posición de receptores de asistencia más que ser activos", comenta Cecilia Pallamar, editora del portal www.adultomayor.cl.
Desde las políticas públicas y desde quienes trabajan con personas mayores, se está instalando el concepto de adulto mayor activo con el fin de promover un cambio en la imagen de este grupo y en cómo se conciben ellos mismos. Con esto, se busca también incentivar una vida saludable, trabajo sano, actividades recreativas y asociativas.
Feliza Pineda es un claro ejemplo de envejecimiento activo y positivo. A los 67 años conduce un programa en radio Primera de Independencia, preside el centro cultural Agrupación Voces de Mujeres, asiste a clases de tango - "de alto contenido sensual", asegura-, va a talleres y cursos. "Me faltan horas del día para cumplir con todas las responsabilidades que me he impuesto", cuenta. No obstante, Feliza dice no pertenecer a ninguna organización de adultos mayores porque, para ella, los encasillamientos están de sobra. "Eso de etiquetar a las personas por edades, primera, segunda, tercera y la cuarta que va a haber ahora, no es mi concepto. Me integro a los grupos sociales de mi comuna de acuerdo a las personas, ahí hay gente de todas las edades. Me gusta la integración en relaciones intergeneracionales", afirma.
Una de las mayores trabas que deben enfrentar los adultos mayores son las diferencias generacionales. Por una parte, a la sociedad le cuesta integrarlos como componentes competitivos dentro del sistema y, por otra, las diferencias de valores, experiencias y enseñanzas producen un distanciamiento. "El adulto mayor como generación no fue formado en la competencia, las nuevas generaciones sí, en las antiguas hay más solidaridad. No es por el tema de la salud ni por el desgaste, es por un tema cultural, se le hace más difícil por formación, no por falta de capacidad", explica Cecilia Pallamar.
Lo mismo ocurre al interior de las familias. Más allá de los conflictos cotidianos como el volumen de la música, los horarios, la visión frente al sexo y una serie de diferencias en costumbres y valores, los grupos familiares muchas veces no están preparados para apoyarlos e integrarlos. "La mayoría de los adultos mayores es valente y la familia es la que los convierte en no valentes", aclara la editora.
Participación Ciudadana
Los adultos mayores son quienes más participan en organizaciones sociales. Así lo indica la encuesta Casen 2003, que muestra un 35.1% de participación de este grupo etario. No obstante, al momento de las decisiones políticas raramente son considerados como un sector de opinión.
"Ha habido un gran avance, pero falta mucho porque las autoridades hace poco que se están dando cuenta que este grupo no es solamente el que vota en una elección sino también que tiene necesidades. Ahora tiene una esperanza de vida tan larga que están teniendo la necesidad de proyectarse a futuro como grupo. Hace muy poco que la sociedad está tomando en cuenta esto y ha hecho que los adultos mayores participen más activamente de las organizaciones gubernamentales y políticas", señala Karla Ruz del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), institución que está implementando un sistema de cabildos comunales donde las personas de mayor edad puedan contribuir desde su vasta experiencia.
Aunque la integración de los adultos mayores no es tarea fácil, no debemos olvidar que las expectativas de vida de este grupo son cada vez mayores y que, finalmente, todos llegaremos a viejos algún día. Mientras, tengamos la edad que sea, no está de más seguir los consejos de Feliza: "Los que se consideran con ganas de hacer cosas, de proyectarse, de hacer cosas a futuro, que sean vivos, que los años no los miren, que sea un número, que cada uno represente lo que quiere ser realmente, que le salga del alma y que se expresen tranquilamente, sin trancas".
















Totalmente de acuerdo
Con el ultimo comentario, hay que sentirse joven, hay que darle vida a los años y no años a la vida como dice sabiamente Ricardo Arjona en la sra. de la 4 décadas, en los tiempos actuales tener 60 o 70 años es ser jóvenes todavía, el carnet de identidad hay que dejarlo para hacer tramites y nada mas, el alma hay que mantenerla joven hasta el ultimo aliento, adelante jóvenes de espíritu que la experiencia nos sirva como nuestra bandera de lucha.