Luego de todas las sensaciones que nos
trajeron las festividades Patrias, ahora estamos empezando a disfrutar esta
estación del año que es la Primavera, a mi parecer, la más linda de las cuatro,
aunque con sus brotes y flores nos dé un poco de alergia. Quise en esta ocasión rememorar un poema
de Gabriela Mistral que solía recitar en mi liceo cuando era niña, me gustaba
mucho porque a medida que lo decía iba sintiendo el perfume de cada flor que
allí mencionaba, el poema en cuestión es:
“Doña Primavera”
Doña Primavera viste que es primor,
de blanco, tal como limonero en flor.
Lleva por sandalias una anchas hojas
y por caravanas unas fucsias rojas.
¡Salid
a encontrarla por esos caminos!
¡Va loca de soles y loca de trinos!
Doña Primavera, de aliento fecundo,
se ríe de todas las penas del mundo...
No cree al que le hable de las vidas
ruines.
¿Cómo va a entenderlas entre los jazmines?
¿Cómo va a entenderlas junto a las
fuentes
de
espejos dorados y cantos ardientes?
De la tierra enferma en las hondas grietas,
enciende rosales de rojas piruetas.
Pone sus encajes, prende sus verduras,
en la piedra triste de las sepulturas...
Doña Primavera de manos gloriosas,
haz que por la vida derramemos rosas:
Rosas de alegría, rosas de perdón,
rosas de cariño y de abnegación.
















Querida Nancy:
¡Muy bueno el poema de Gabriela Mistral! Soy mistraliana de corazón y gozo cuando alguien se refiere a ella. Porque no sólo tenemos a Pablo Neruda ¿ Verdad? Sin ánimo de desmerecer a nadie creo que a Gabriela no se le ha dado el sitial que le corresponde. Nó se porqué, pero como se han referido y se han hecho homenajes grandiosos a Neruda, pienso que a Gabriela la han dejado un poquito de lado. Injusticias de la vida, como en toda tierra. Gracias, Nancy por el poema.
Cariños Maria Eliana.
María Eliana
Gracias por tu comentario, al igual que tu, me encanta esta poetisa, tan nuestra.
Un abrazo cariñoso