La necesidad de conocer la verdad, por fea que sea, es frecuente en el ser humano. A veces es la única forma de volver a partir y de vivir en paz.
Mientras no se conoce lo ocurrido, surgen todo tipo de explicaciones y elucubraciones, que producen dolor y muchas de ellas son peores que la realidad.
Saber lo que ha ocurrido es indispensable para no suponer y para no sufrir. Eso explica la incesante y eterna búsqueda de los familiares desaparecidos, de los posibles amantes, a veces inexistentes, y de todas las razones que pueden esconderse tras los misterios de la conducta humana.
Mientras la verdad no llega, el alma permanece inquieta y sufre dolores innecesarios. Solo cuando se conoce, vuelve la paz y el perdón, si fuera necesario.
Los padres de Madeleine, los familiares de los desaparecidos, los hombres y mujeres que necesitan saber la verdad de lo que acontece en sus vidas, requieren de una explicacion. Los que la conocen tambien se sentirán aliviados al contarlo. Díganlo, no teman. El dolor de la duda y el peso de la culpa, cualquiera sea, es peor que la verdad, por fea que esta sea. Es la forma de dar a los otros y a uno mismo.
















COMENTARIOS
hace 6 días
hace 6 días
hace una semana