La verdad es una sola, y esconderla no es la solución, el mundo muere cada día más y más observando como nos quedamos de manos cruzadas. El aire se vuelve impuro, la tierra infértil, las aguas se contaminan y los alimentos escasean, cada vez mueren más personas que pudieron ser salvadas, los ricos cada vez son más ricos y los pobres cada vez son más pobres, esta es la realidad, una triste realidad pero realidad al fin.
Antes la idea de una Apocalipsis era un pensamiento religioso, algo escrito en la Biblia por una oveja del señor, pero ahora el momento es otro, oímos a los especialistas hablar del tema, el mundo se acaba, nos aterramos pero seguimos sin hacer nada, me parece que ha llegado la hora de decir basta; basta a la matanza indiscriminada de animales; basta a la contaminación atmosférica, a los gases que día a día lanzamos con nuestros contaminadores vehículos al aire que respiramos; basta a la tala indiscriminada de árboles; no más guerras por petróleo, no más alianzas militares, no al armamentismo, es la hora de que los gobiernos se unan en una sola nación, en un solo país, que la paz y la salvación de la humanidad sea nuestro idioma, que salvar al planeta sea nuestro himno, hagamos de la Tierra la nación de todos.
Ante una amenaza inminente de destrucción total hacen falta más alianzas alimentarías y menos armas nucleares, hace falta más árboles y menos rascacielos, hace falta más ganas de construir un mundo mejor y menos ideas de destruirlo, hace falta más unión y menos dinero, con el dinero podremos comprar empresas pero no vidas, comprar construir sueños pero no la salvación, el dinero no lo es todo.
Ha llegado el momento de que las nuevas generaciones tomemos la iniciativa, y salvemos al mundo que en un futuro próximo será nuestro hogar.
Humberto Cardoso Cabrera
Estudiante de Informática, Trinidad, Cuba
















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