Mis bonsai

Enviado por el 18/10/2006 a las 7:15
 

Post escrito por Carlos Duarte...

Es uno de mis hobbies de mi madurez; el otro es el deporte del andinismo y el trekking, del acampar bajo las estrellas, del respirar olores de tierra mojada, del mirar cimas de otros montes desde la cima de la montaña más alta. Mis bonsáis son hermosos, y sobre todo son míos. Son como hijos, con la diferencia en que mis bonsáis nacieron sólo de mí, de mi paciencia, de mi concentración, de mis sueños. ¿Donde aprendí? Hace años, en el barrio Libertade de Sao Paulo, un viejo japonés a quien pregunté con curiosidad accedió a enseñarme mis primeras lecciones. Tuvo paciencia para estar toda una tarde conmigo, y me enseñó los rudimentos del arte, cómo podar, cómo cortar una raiz, cómo regar, como darle la forma. A partir de ahí, volé solo.

 
De vez en cuando nace uno. Ya tengo varios, un pequeño jardín. Cuando camino por los montes y las selvas voy mirando mis futuras creaciones. Cuando voy a la jardinería más que flores o plantas miro troncos, troncos que pudieran ser la base de otro de mis hijos. No tienen fecha fija, sólo nacen. Y eso los hace más bellos. Tampoco tienen edad, pese a que existe la fecha de su nacimiento. El más viejo de mi jardín tiene 12 años; el que ven en la fotografía (ficus) tiene 8. Sólo tienen tamaño, y cariño, mucho cariño detrás de cada uno de ellos. Son uno de mis orgullos.

Pudiera comprar muchos,  muy hermosos y antiguos. Pero prefiero hacerlos yo mismo y verlos crecer. Como a un hijo…

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