Una adolescente se saca una foto o se filma en actitud seductora, semidesnuda o desnuda y lo envía por mensaje multimedia al celular de un adolescente. Él lo reenvía a sus amigos con o sin su consentimiento y ellos lo difunden por las redes sociales por sitios web o por chat. Así funciona el “sexting” (viene de sexo y texting “mensajera” en inglés).
Es la última moda entre los adolescentes y las nuevas tecnologías de comunicación que parece un juego pero tiene sus riesgos.
El sexting puede traer problemas emocionales en los jóvenes, ellos no sienten el peligro de las nuevas tecnologías porque nacieron con ellas y se imitan a través de éstas. Pero lo que al principio resulta una diversión, como el sexting, puede llegar a la humillación y el arrepentimiento por la pérdida de la intimidad, un sentimiento que los puede acompañar por años.
Los adolescentes no perciben la diferencia entre lo que es público y lo que es privado. Todo lo que hacen por la web o por el celular cree que no pertenece a sus actividades reales.
La sexólogo norteamericana Arlene Krieger, asegura que las niñas adolescentes están más dispuestas a coquetear y practicas sexting que los hombres adolescentes. Éllas sienten que mandando SMS con fotografías eróticas suyas, son más aceptadas y populares entre los adolescentes.
Los adultos muchas veces se declaran incompetentes y asumen resignados que o pueden hacer nada, es decir, quedan fuera del conocimiento del principal medio de socialización de los jóvenes,
Arlene Krieger también plantea que en la actualidad, más parejas se están divorciando y más niños se están quedando solos en casa, lo cual ha hecho que ellos mismos se eduquen en un mundo donde la red tiene un papel fundamental en la vida diaria de las personas.
El Instituto de Tecnologías de la Comunicación (INTC) de España, plantea que hay que hacer hincapié en la prevención, que consiste en inculcar en los adolescentes una cultura de
Es fundamental que los adolescentes tomen conciencia de los riesgos posibles. Hoy los padres no sacan nada con poner el computador en el living de la casa, o espiar a los adolescentes cuando están frente al computador, pues en menos de un segundo cierran la pantalla.
Lo central en la prevención debe estar en educar a los hijos, estar presentes en los horarios de reunión familiar de tal forma de poder conversar estos temas con la libertad y soltura que se necesita. Por cierto que es necesario confiar también en los jóvenes, tomar la confianza como una herramienta de entrega de responsabilidad.
Hoy hay Internet en casi todas partes, el 90 % de los jóvenes tiene un celular.
Felipe González W.
Twitter: @psi_felipe















Bueno tu artículo.
Que bién has hecho en enviar este artículo, ojalá que sea leído por abuelos y padres, pero más gustaría que los adolecentes pudieran leerlo, para que sepan que la foto que mandan a un amigo, pueden verla muchos otros no tan amigos.