El prólogo del libro “Educar las emociones” de
Ahora bien, cómo se construye esto.
Paso a explicar, desde muy pequeños el niño conforme avanza su va desarrollando habilidades cognitivas que progresivamente le dan la posibilidad de adquirir lenguaje, ahora bien esta capacidad se va complejizándo con el paso del tiempo hasta llegar a un desarrollo que le permitirá tener “afirmaciones generativas” del mundo, de los otros y de si mismo.
Según Berger y Luckamn el proceso de convertirse en persona se va construyendo en tanto el niño en sus distintas interacciones con su entorno va teniendo espacio para construirse en el lenguaje, socializándose paulatinamente en donde va formando la base de una visión de simismo que probablemente lo acompañe gran parte de su vida.
En este sentido son fundamentales las interacciones sociales significativas que va teniendo el niño, cómo es que desde pequeño va obteniendo espacios para el desarrollo de las habilidades sociales que le permitan ir desarrollando
Para nadie es novedad que
Es evidente que Internet está produciendo un rápido cambio en las costumbres y modos de vida de las personas, ya que en cierto sentido está modificando la forma en que nos relacionamos unos con otros. Kraut y cols. (1998) examinaron el impacto de Internet sobre 169 personas en 73 hogares, encontrando que un gran uso de Internet estaba asociado con un decremento en la comunicación con los miembros de la familia en el hogar, un decremento en el tamaño de su círculo social y un incremento en su depresión y soledad.
Hoy los niños “digitalizan” la comunicación con los pares, esto significa que cada día más la comunicación se hace virtualmente a través de redes sociales, e mails, salas de chat, a través de espacios sociotécnicos que de acuerdos a sus propias reglas vienen a modelar la forma en cómo el niño/adolescente se relaciona con sus pares conocidos y no tan conocidos. Las relaciones se fundan a través del “mensaje” escrito, que por cierto carece de toda la riqueza de la comunicación no verbal. Un efecto importantísimo de esto tiene que ver con la falta de habilidades sociales que tienen los jóvenes que privilegian este espacio de comunicación en desmedro del contacto presencial cara a cara, habilidades sociales que por cierto cada día se potencian menos el interior de las familias.
Para nadie es novedad que, aunque existiendo las comunicación digital, es necesario para tener un desarrollo de una adecuada inteligencia emocional que le permita al niño/adolescente desenvolverse en la sin mayores contratiempos que los propios de este proceso evolutivo
Si bien es cierto que Internet potencia el contacto entre pares, tampoco es menos cierto que utilizar solo esta plataforma lleva consigo un bajo desarrollo de las habilidades sociales necesarias para tener relaciones sanas en la vida real.
Felipe González. Psicólogo.















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