
Psic. Amparo Miranda y Psic. José Manuel Bezanilla
Todos conocemos el viejo refrán que dice “es mejor prevenir que lamentar…”, incluso a muchos de nosotros nos lo han repetido en más de una ocasión y después resuenan en nuestra mente las palabras de los padres que rezan “… te lo dije…”. Ante esto, la psicología actual tiene una posición muy clara al afirmar que un estilo de vida saludable puede ser adoptado por cualquiera si se tiene los conocimientos, la oportunidad y la voluntad para ello.
Así, un estilo de vida saludable se define como aquel comportamiento que promueve un desarrollo humano óptimo y gratificante. La actividad física regular, las prácticas nutricionales y de higiene adecuadas, comportamientos de seguridad, la reducción en el consumo de drogas, serían algunos ejemplos de este tipo de conductas promotoras. En definitiva, un estilo de vida sano sería aquel que contribuye positivamente a la salud de la persona y por lo tanto, a su calidad de vida.
Son muchas las características que se asocian con los estilos de vida saludables, sin embargo, en este artículo solo mencionaremos algunas:
- La presencia y calidad de grupos de apoyo del individuo. La persona de pocas amistades y carente de familiares que lo apoyen pueden sufrir emocionalmente o en algunas otras áreas de su vida (como la laboral al no tener apoyo para el cuidado de los hijos, física al no contar con alguien que esté al pendiente de los cuando estén enfermos, económico al no tener a quien recurrir en una dificultad económica).
- Sucesos o "eventos" vitales. Las personas que han sufrido determinados sucesos en la vida tales como la pérdida de familiares queridos o situaciones de separación o divorcio, tienden a padecer de mayor número de enfermedades y problemas de salud, según las investigaciones clásicas. Sobre todo cuando éstas se enfrentan con dificultades.
- Autoaceptación de las propias potencialidades. La persona puede autoengañarse sistemáticamente en lo que respecta a su real nivel de realización y establecer un nivel de aspiración inadecuado de si mismo y, en correspondencia, una conducta inadecuada.
- Satisfacción con su vida actual. Un determinado bajo nivel de satisfacción con la vida que se lleva parece ser uno de los mejores predictores de algunas enfermedades circulatorias. Esto además asociado al malestar que causa y los problemas que genera en la relación que establecemos con las otras personas.
Estos son solo algunas características que podemos evaluar de nosotros mismos y nuestra vida a fin de darnos cuenta si vivimos un estilo de vida saludable o llevamos uno que nos acerca más a la posibilidad de enfermarnos.
Y tu, ¿cómo estás?
















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