Un San Valentín con otro sabor

Enviado por Teodissa el 18/02/2008 a las 15:34
Teodissa

El 14 es una Fecha especial para mí, el 14 de julio está de Cumpleaños mi madre... el 14 de julio fue asesinado mi hermano... El 14... no quiero escribir de mí, quiero escribir lo que siento, esa es mi forma de sacar mi dolor, de limpiarme y respirar... Todas las personas somos únicas y especiales y estamos y estamos marcadas por nuestras experiencias de vida, por lo tanto cada uno ve la realidad desde su propia mirada, parados en nuestros zapatos que no le caben a nadie más.

Así el 14 de Febrero, día de “San Valentín”, día del amor que se remonta a los tiempos del Emperador  Claudio II, "el Gótico", no quería bodas sino soldados para defender los espacios amplios de su imperio. Nada de casados. Quería solteros. Ante estas circunstancias inhumanas, Valentín, obispo de Interamna Nahartium-Italia, no tuvo miedo en confesarse creyente, y es más, se entregó por entero a las parejas. Las visitaba en secreto para casarlos lejos de la mirada de los crueles súbditos del emperador. Pero la osadía de Valentín, tuvo como consecuencia ser prisionero del Emperador Aureliano y fue degollado el 14 de Febrero del 268 d.c. Desde ese día se convirtió en el Patrono del “AMOR”, no sólo amor de parejas, sino el amor en toda su amplitud, de amigos, padres, hermanos, hijos, etc. Valentín, un ser único decidió su camino y no tuvo temor en nombre del amor… Y es ese amor que me inunda el que me tiene consumida en un dolor desgarrador, porque después de 7 meses no puedo dejar de extrañar a mi hermano, no quiero vivir sin él, quiero reír junto a él, quiero compartir lo que compartíamos a diario… No tuve que esperar al día de San Valentín para decirle cuanto lo quería, pues se lo dije a diario. La última vez que le dije cuánto lo quería fue la mañana del sábado 14 de Julio del 2007. Miro a mi alrededor y veo cómo todos “recuerdan” a mi hermano con cariño, con alegría y me dicen “Déjalo ir”… ¿Déjalo ir?... ¿A quien más que a mí le caben mis zapatos?... Puedo luchar por hacer justicia, lo he hecho todo este tiempo, puedo besar la frente de mi hermano fría en la morgue, antes de que cerraran su ataúd, puedo pasar por la esquina donde murió y dejarle una flor, hablar con él, decirle chistes, sentirlo junto a mí. Pero no puedo querer vivir sin mi hermano, mi amigo, mi apoyo, mi familia, desde niños siempre unidos, siempre alentándonos, comprendiéndonos, perdonándonos… No quiero, ni puedo vivir de los recuerdos del pasado. Quiero estar con él, construir nuevos recuerdos, compartir nuevas experiencias de vida, apoyarnos, llorar y reír, que vea como crecen sus hijos y sus sobrinas regalonas. Quiero que se construya su departamento detrás de mi casa, como lo habíamos planeado. Quiero mirarlo desde lejos con el corazón lleno de alegría cómo se convierte en niño para jugar con mi María Ignacita. Quiero escucharlo decirme “Tú, puedes”… ”Estoy contigo”… ”No llores, que me harás llorar a mí, quédate tranquilita que lo vamos a solucionar”. Desde el 14 de Julio, que nadie me llama “Hermanita”. Quiero escuchar su voz, pero lo que más quiero es abrir mis ojos y despertar de esta pesadilla y al hacerlo correr en pijama, toda despeinada, con el corazón palpitante y entrar a la habitación de mi hermano y abrazarlo fuerte, tan fuerte que sienta su corazón latiendo, su sangre corriendo llena de vida por sus venas. Se despertaría con mi llanto de alegría, me miraría con su dulce mirada y me abrazaría diciendo: “No llores, no llores, que me vas a hacer llorar a mí”. Pero no sucederá, porque estoy despierta y este despertar duele… duele tanto que cada minuto de mi existir es un eterno y desgarrador dolor, porque no puedo devolver el tiempo, y los días pasan… las semanas… los meses y mi vida continua sin ti.

 

 

 

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Comprendo tú dolor Teodisa.

Enviado por el 19/02/2008 a las 10:43
Rebeca Tiquer Drullinsky
    Ya se que es imposible olvidar a un ser tan cercano como un hermano, cada día que pasa el dolor aumenta en vez de disminuir, pero se debe vivir a pesar del dolor y seguir adelante por los otros seres queridos que sufren mucho al ver nuestro dolor. Por ellos debemos tener la fortaleza para seguir adelante y la vida sigue su curso a pesar de todo y todos los días alumbra el sol. Fortaleza amiga y que Dios te bendiga.

Gracias

Enviado por el 20/02/2008 a las 0:37
Teodissa

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Gracias Rebeca, que Dios te bendiga también

Clau



Un San Valentin con otro sabor

Enviado por el 19/02/2008 a las 17:17
Ines Valenzuela Arriagada


Mi querida Teodissa: Lo más importante de tu hermano está, VIVE SU ESPÍRITU y a EL no le agradaría verte sufriendo, yo creo que la vida tan linda que llevaron juntos te debe dar fuerza para continuar, sé fuerte y realiza los planes que tenían y mantén el recuerdo en las personitas pequeñas que dejó. Me parece que tú desolación no ayuda en nada a los que están a tu lado y menos a tu hermano, tu familia te dice que lo dejes ir, es un buen consejo, con toda seguridad tu hermano ha merecido un buen lugar (su espíritu). Teodissa lucha porque se haga justicia , pero serénate y piensa cómo le gustaría a tu hermano verte y trata de ser asi. Él te lo agradecerá y tu familia al verte tranquila. Deja que tu hermano ocupe el lugar que lo esperaba, desde allí él estará contigo y los suyos con mucha más seguridad que lo hacía cuando estaba en la tierra. Tranquila niña, tranquila.

  Un abrazo, Ines


¿A quién más le caben mis zapatos?

Enviado por el 05/03/2008 a las 20:58
Teodissa

Todos vivimos procesos distintos, dependiendo de nuestra historia de vida, estructura de personalidad, circunstancias en que se desarrolla el evento traumático, apego y significación de la persona fallecida. 

Hay muchas teorías psicológicas, que son científicas y que sólo salen de la teoría al ponerse en contacto el terapeuta con el paciente (único). 

Todo estos procesos son naturales, el duelo normal dura 1 año, el duelo patológico con eventos traumáticos se comienza a vivir luego de 6 meses o 1 año, del fallecimiento del ser amado en algunos casos .

¿MORBOSIDAD?

1.
Sensación que produce algo que puede resultar desagradable, cruel, prohibido o que va contra la moral establecida.

2.
formal
Conjunto de enfermos y tipos de enfermedades que caracterizan el estado sanitario de un lugar.

 

Me queda este año para recibirme de psicológa, y pido nunca perder mi "HUMANIDAD" para "tratar" de ponerme en los zapatos, la piel, el alma de mi prójimo, o paciente en términos formales,

Que Dios los Bendiga y NUNCA, jamás nunca tengan que experimentar recoger los trozos del cuerpo de un ser amado bañado en sangre en la esquina de vuestros hogares. Les aseguro que esa experiencia de ser protagonista a ser simples expectadores, les cambiaría la vida. Por algo los que sobrevivieron a la Tortuosa Vietnam, jamás se recuperaron... Yo, lo haré, con la ayuda de Dios y mi Terapeuta, pero por sobretodo por mi Humanidad.

Respetuosamente


Me

Enviado por Carlos Duarte el 20/02/2008 a las 19:17
Carlos Duarte

Me adhiero totalmente a lo expresado por Inés. A los muertos hay que dejarlos ir. Hay que recordarlos, pero no vivir con ellos. Su presencia permanente no deja avanzar a los vivos. Hace meses que te leo llorar por tu hermano, siempre en el mismo estilo, y no te ofendas pero ya es morboso tu afecto fraterno y nada sano para tí que eres joven y bella y tienes toda la vida por delante.

Déjalo ir de una buena vez, que está en buenas manos, las de Dios. Recuérdalo con el amor que le tienes. Y hónralo viviendo tu vida como a él le hubiera gustado verte. Y no te hagas ilusiones: la justicia en esta tierra... está por verse. 


A quién más le caben mis zapatos?

Enviado por el 05/03/2008 a las 20:44
Teodissa
Saludos, y mis respetos


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