Queridos amigos:
Hace un rato ya quería contarles de un nuevo proyecto personal, mi huerta orgánica, sí, desde pequeña siempre tuve la inquietud de trabajar la tierra, mi sueño fue siempre tener una parcela productiva, estudiar en el sur, irme a trabajar a alguna ganadera o simplemente dedicarme a la agricultura, soñé en mi adolescencia mil veces irme a vivir a la Patagonia (en varias oportunidades he vivido por temporadas en Punta Arenas, de hecho mi madre y hermanas están radicadas allá, pero yo soy por nacimiento, adopción y convicción 100% porteña, Wanderina y me baño en la playa Las Torpederas), criar ovejas, andar a caballo, tener estufa a leña y una frazada de lana pura… vivir una vida campesina. Pero como el destino ya está escrito para cada cual, me enamoré en el liceo del que es hoy mi esposo y él es lo más alejado que se puedan imaginar a estos temas, es comunicador y editor de un canal de televisión, trabaja haciendo estudios en 3D, todo el día frente a un computador con dos pantallas, a su espalda tiene un computador conectado a Internet, usa fonos, micrófonos inalámbricos… trabaja rodeado de tecnología, entonces, como pueden ver, mi historia se escribió muy alejada de la agricultura, estudié bibliotecología y aquí estoy, feliz con mi trabajo, y con ustedes los Ligueros que me cuentan a diario mil cosas. Pese a que como ustedes saben a mí me gusta esta pega, la disfruto a concho, me satisface, la inquietud de la tierra siempre me ha rondado… y hoy por fin puedo decir que lo estoy consiguiendo.
La felicidad en la vida no se consigue (creo yo), obteniendo lo que se desea, sino más bien adaptando las posibilidades que están a nuestro alcance para conseguir algo que, aun que no sea exactamente lo que deseamos, pueda de alguna manera compensarnos, en mi caso no tengo una parcela productiva, no tengo animales, maquinaria, peones, sistema de regadío, establos, silos ni nada de eso, pero tengo mi huerta orgánica familiar de un metro de ancho por siete metros de largo, con lechugas, papas, tomates, albahaca, zanahoria, cebolla, tomillo, orégano, zapallo camote, zapallo italiano, brócoli, acelgas, ají, pepinos… todas pequeñitas plantas de unos 10 centímetros de alto, que cuido, riego a diario, desmalezo y abono. También tengo una compostera artesanal en la que guardo todos los residuos orgánicos de la casa para hacer abono para la huerta.
Tengo que contarles, por justicia, que pese a que mi esposo como ya les dije se desarrolla en un área muy diferente a lo de la huerta, él se ha puesto guantes, lentes protectores y toma el rastrillo y el azadón para acompañarme en mis locas ideas… él me hizo la compostera y me ayudó durante todo el 2010 a enterrar los residuos orgánicos, además de hacer la cerca y ayudarme a regar todas las tardes… bueno sí, se ha llevado la parte mas pesada de la pega, pero es porque él mismo se ofrece, me da ideas y se ha embarcado completamente en esta huerta conmigo… y con nuestro hijo, que anda con su palita, su colador y su mini rastrillo metido en la huerta
Les dejo acá mi blog sobre el tema, en donde encontrarán material descargable suficiente para que hagan su propia huerta y vean lo fácil que es… y espero sus comentarios
http://mihuertaorganica.bligoo.cl/
Saludos a todos
P.D.: Mis amigos/as ya me han puesto algunos sobronombres: Eco-Romina, Forestina, Romina Green Peace y cosas por el estilo
















Es hermoso
Es hermoso saber amiga Romina de tu amor por la naturaleza y de como estás materializando aunque sea en pequeñito tus sueños ecológicos, la ayuda que estás recibiendo de tu esposo y creo que muy pronto también será de Don Emilio que verá en el maravilloso ejemplo que le estás dando un modelo de siembra en tierra fértil. Mil felicitaciones !