Anoche la esperé, pero no vino.
¡Qué torpe fui al pensar en que viniera!
Pretendo ser el joven que ayer era
y sólo soy un viejo libertino.
Distante de mi senda es su destino,
jamás han de cruzarse aunque yo quiera,
aparte, de que está su primavera
muy lejos del otoño en que camino.
Más cosas nos distancian: Mi locura
labró mi porvenir y mi futuro.
Pues media entre los dos, de gran anchura,
Sin fin, un gran abismo hondo y oscuro.
No puedo pretender a su dulzura
pedirle más que un beso limpio y puro.
Soñar resulta duro
si el sueño se convierte en pesadilla.
Mejor será olvidar a esa chiquilla.















diferencias de edades
Atrae la juventud, aún a nuestro pesar por su fuerza, frescura, limpidez pero dejemos esa edad a sus pares y quedémonos en el soñar, sólo para no resultar patéticos