Alejandro Venegas: segunda parte

Enviado por Antonia Frias el 03/09/2011 a las 13:48
Antonia Frias

Enrique Darío Lamasenrique_l.jpg

En el escrito anterior planteé tres interrogantes. Estimo mi deber encontrar respuestas para ellas.

La primera se refiere a si la historia se estanca, pues los problemas que encontraba el profesor Venegas hace ya más de cien años, (pobreza, abuso de poder, educación mercantil) se hacen presentes en la vida social de hoy. Hay efectivamente permanencia de ellos pero los sucesos históricos del siglo XX nos revelan que existen fuerzas conservadoras que pretenden mantener sus privilegios de clase plutocrática.

Pero vimos surgir también en los períodos del Frente Popular desde D. Pedro Aguirre Cerda y posteriormente en las presidencias de Frei Montalva y Salvador Allende, fuerzas populares que luchan por el cambio y logran una educación estatal gratuita; un gran  avance  en la protección de  la salud  de la población y en lo económico  la nacionalización del cobre, aprobada por unanimidad en el Congreso Pleno.

Así se aseguraba el ingreso presupuestario, llamado el sueldo de Chile. La dictadura militar instalada el año 1973 produjo la pérdida de las conquistas laborales, la eliminación del Congreso, supeditación de la educación pública a la privada. Los Chicago Boys llevaron a la economía a las fluctuaciones del mercado y de las empresas transnacionales. Los bienes del Estado fueron vendidos a los privados  a precio vil… La periodista María Olivia Monckeberg en su libro “El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno” editado el año 2001, revela este atentado brutal a los haberes de todos. Un comentario y una precisión al trabajo de la valiente periodista. El Estado siempre ha sido una entidad inerte, un ropaje jurídico e institucional de la nación. Esta si que es una unidad viva, por sus habitantes, nacidos y/o criados en el territorio del país. Por  sus riquezas minerales, su fauna y flora, sus fuentes de agua y de energía, por el capital acumulado en las estructuras financieras que le permiten mantener y desarrollar niveles de vida que debieran ser dignos a la población que le pertenece y que recibe su identidad. En  este caso la de chilenos.
Entonces el saqueo no se hace al Estado sino a la nación chilena.
Alejandro Venegas en su época fue un defensor de los bienes públicos.
El Estado ha sufrido mutilaciones, amputaciones con los cambios constitucionales a espaldas de los ciudadanos, cambios que fueron a servir a los intereses de la clase dominante y del poder económico. Intelectuales al servicio de ese Poder han conseguido demonizar al Estado y colocar esa cualidad peyorativa en la mente de la opinión pública. Nunca debemos olvidar que no existen Estados flotando en el aire. Solamente existen naciones-estados. Como hemos constatado, el despojo de los bienes de la nación  continuó, desgraciadamente con el retorno de la democracia.

La segunda pregunta dice relación con los movimientos ciudadanos para proteger los bienes públicos, como es el caso de la marcha  contra el proyecto de Hidroaysén. Se dijo que estas movilizaciones sobrepasaban a los partidos políticos. Esto es verdad. Se dijo también que los indignados y los estudiantes son o están desideologizados.
Esa afirmación es falsa. A todos nos mueve alguna ideología. Perdón. En el todos yo excluyo a los anarquistas porque más allá de la destrucción que producen nunca he conseguido entender qué  objetivos persiguen.
Estamos dentro de dos grandes corrientes o ideologías, las más viejas y persistentes en la historia de los pueblos que encontramos ya  presentes en la democracia ateniense, pero son actuales, Existenciales, latentes en el diario vivir y nos colocan, separan en condiciones familiares, socio-económicas, morales, distintas.

La gran particularidad de las dos ideologías las  cuales son: la liberal capitalista y la nacional estatista es que aparecen confundidas hasta  nuestra adolescencia por sus dos grandes características. En el  primer nivel aludido, la ideología liberal ofrece el desarrollo de las  capacidades individuales e ingresar en el camino del éxito en la vida personal. Esto es irresistible. La ideología nacional estatista nos  entrega en la base la pertenencia a una gran comunidad nacional, territorial. La pertenencia al suelo patrio (que es lecho y techo protector) se extiende desde los pueblos originarios a los mestizos, nacidos y/o criados, a los con sangre extranjera asimilados o nacionalizados. Incluye entonces “momios y compañeros” unos más  otros menos, manifiestan su corazón de chilenos y desde pequeños  se vivencia “el amor a la patria”.
Hasta aquí no hay relación agonística. El enfrentamiento vendrá después, expresado en términos generales, en el conflicto entre dominio público y dominio privado.

El ingreso al liberalismo puede tener relación con pertenecer a  familias que tienen negocios, empresas u otras relaciones. Enseguida viene el apetito de la ganancia. Y es una verdadera adicción el dinero rápido, el hacerse rico de la noche a la mañana. El capitalista  necesita vender y es aspecto positivo el que necesite compradores para sus productos y favorezca la creación de empleos. Pero en el mercado no existe para ellos la beneficencia ni la lástima.

Todo debe ser bien de consumo: la educación, la salud, la vivienda  serán campo para los negocios. La población del país debe  contentarse con el chorreo que produzcan las ganancias.
Exigen del Estado que no se convierta en propietario y menos en  empresario. Exigen en nombre de la libertad, la eliminación de las trabas burocráticas. Pero enseguida viene para las empresas  nacionales, el ingreso al engranaje de la concentración del capital y a la relación de dependencia y subordinación a las transnacionales. Los  bienes del país, de sus habitantes, van a bailar en la cuerda floja de  las especulaciones bursátiles (así les sucede por ejemplo a los millones de dólares del ahorro de los que cotizan en las AFP) La ideología nacional-estatista se instala en todos los que ven el escaso  progreso que  produce su trabajo, en el infierno que significa ser  despedido del empleo por una inestabilidad laboral permanente.
 
En la impotencia que se observa por el traspaso del agua, de la energía eléctrica a manos privadas, por el alza de las tarifas y la congelación de los salarios, por el costo ingente en educar a los  hijos, el endeudamiento permanente en que se vive para costear una vivienda, para mejorar su salud, etc. etc.
Surgen aspiraciones en este sector reflejadas en algunos principios:    - La  educación es un bien público; debe ser  atención preferente del Estado.
- Los  ingresos del Estado deben distribuirse con equidad.
- Igualdad ante la Ley. Igualdad  de oportunidades
- El mercado debe estar al servicio del hombre y no éste al servicio  del mercado
- Nacionalizar las riquezas, el agua y la energía.

Los  partidos declarados de izquierda han recogido estos y muchos  otros objetivos que no se pueden detallar en un breve comentario. Postdictadura formaron el bloque llamado Concertación.
Después de muchos años de gobierno debieron ceder el poder  administrativo de la nación y reciben un repudio importante en las encuestas porque perdieron su identidad ideológica y entraron en crisis de representación.
Sin embargo ya preparan su maquinaria electoral para continuar con el reparto descarado que hacen con la Alianza de los cargos de diputados y senadores del Congreso, de los cargos claves en el Banco Central, en el Tribunal Constitucional y aún en el cuoteo de Ministros  del Poder Judicial.

Pienso que aún quedan personas honestas en ambos bloques políticos Pero me permito citar porque calzan en el momento actual, algunas palabras del discurso de Pericles a los atenienses en el siglo V  a. C. que aparecen en la obra de Tucídides “La guerra  del Peloponeso”. Dice: “SI SE SIENTE AMOR POR LA PATRIA  PERO  NO SE ES INMUNE  A LA CORRUPCION, SE  ES CAPAZ DE VENDERLO TODO POR  DINERO”  Si me permiten continuar en una próxima, lo haré sobre los signos del acabo del mundo, según los astrónomos mayas.

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